La delegación estadounidense liderada por Jamieson Greer inicia este martes en Ciudad de México una nueva ronda de negociaciones para la revisión del T-MEC, en un entorno marcado por la imposición de aranceles del 50% de Washington a Canadá y fricciones diplomáticas por control migratorio.
Disputas arancelarias y renegociación de reglas
El gobierno de México busca revertir gravámenes al acero y automóviles mientras Estados Unidos presiona por endurecer las reglas de origen en la industria automotriz.
El objetivo central de la administración mexicana es la contención de nuevos aranceles estadounidenses y la reducción de las cargas impositivas vigentes. Simultáneamente, el presidente Donald Trump mantiene su exigencia de elevar el porcentaje de autopartes fabricadas en territorio estadounidense. La agenda que discutirá Jamieson Greer con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, abarca los siguientes puntos críticos:
- Acero y aluminio: Revisión de las medidas proteccionistas vigentes.
- Automóviles: Ajuste de las reglas de contenido regional.
- Seguridad económica: Análisis del marco de estabilidad comercial.
- Sectores estratégicos: Discusión sobre agricultura, asuntos laborales y servicios de pago electrónico.
Fractura diplomática y controles migratorios
La relación bilateral enfrenta un periodo de alta volatilidad derivado de las muertes de migrantes mexicanos en operaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
La postura de México transitó de la vía diplomática a la penal con la presentación de denuncias formales para exigir el deslinde de responsabilidades por los fallecimientos registrados. Esta escalada derivó en un rechazo explícito por parte del Departamento de Estado, el cual devolvió al embajador mexicano Roberto Lazzeri las misivas que pretendían instruir a funcionarios estadounidenses, reiterando la exigencia de canalizar cualquier inquietud exclusivamente por la vía diplomática tradicional.
Dinámica de proximidad y negociaciones paralelas
A pesar de la tensión, el encuentro entre los jefes de Estado durante la final del Mundial de fútbol evidenció una estrategia de acercamiento personal frente a la fragmentación del diálogo trilateral.
La presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente Donald Trump sostuvieron comunicación telefónica previa al evento, facilitando un encuentro informal en el palco de honor. En dicho espacio, la mandataria mexicana mantuvo contactos breves con figuras clave de la administración estadounidense:
- Marco Rubio: Secretario de Estado.
- Howard Lutnick: Secretario de Comercio.
- Jamieson Greer: Representante estadounidense para el T-MEC.
Estabilidad y gobernanza del tratado
México propone un mecanismo de revisión anual que permita resolver conflictos técnicos sin la necesidad de reabrir el texto integral del acuerdo trilateral.
Este modelo de gobernanza busca mitigar el impacto de las decisiones unilaterales, como los aranceles impuestos a Canadá por supuestos tratos discriminatorios en sectores de alcohol, lácteos y automotriz. La delegación estadounidense permanecerá en territorio mexicano hasta el viernes para intentar alinear estas prioridades bajo el esquema de conversaciones paralelas que actualmente define la relación comercial norteamericana.









