La presidenta Claudia Sheinbaum negó que la salida de Víctor Rodríguez Padilla de Pemex fuera un «castigo», desvinculándola de las polémicas que rodean a la empresa estatal, incluyendo derrames de hidrocarburos, la rebaja de perspectiva de S&P Global e incendios en instalaciones.
La salida de Víctor Rodríguez de Pemex no fue «un castigo», aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum. Descartó una crisis dentro de la institución y rechazó que este movimiento estuviera relacionado con problemas internos o incidentes recientes. La mandataria reveló que Rodríguez Padilla le había expresado desde el principio su intención de no permanecer los seis años en el cargo. Destacó una relación de conocimiento desde su etapa universitaria, mencionando que habían publicado varios artículos juntos durante su época académica.
Desafíos operacionales: un panorama complejo para Pemex
La partida de Rodríguez Padilla ocurre en un entorno de múltiples controversias que rodean a la empresa estatal. Entre ellas se cuenta el derrame de hidrocarburos registrado en el Golfo de México y la reciente rebaja de perspectiva otorgada por S&P Global, lo que subraya presiones sobre la calificación crediticia de la petrolera. Adicionalmente, se han documentado incendios en instalaciones petroleras clave, específicamente en Dos Bocas y Salina Cruz. Estos incidentes plantean cuestionamientos sobre la seguridad operativa y la infraestructura.
El año 2025, bajo la administración de Sheinbaum Pardo, marcó el peor registro histórico de Pemex en materia de producción de crudo, situación que añade una capa de complejidad a la gestión de la paraestatal.
Consolidación y nuevo rumbo: la visión de Sheinbaum para la producción
En este contexto, la presidenta Sheinbaum adelantó que uno de los objetivos prioritarios de su gobierno será consolidar la producción petrolera, buscando alcanzar una cifra de alrededor de 1.8 millones de barriles diarios. Este enfoque estratégico busca estabilizar y optimizar el rendimiento productivo de la empresa.
Respecto al nombramiento de Juan Carlos Carpio como nuevo director de Pemex, Sheinbaum aseguró que se trata de un funcionario con experiencia en el proceso de consolidación de la empresa. Carpio participó activamente en esta labor durante el último año y medio, lo que justifica su designación en un momento de reestructuración.
Estabilidad financiera en un contexto de reajuste
Al cierre del primer trimestre de 2026, Pemex registró pérdidas netas por 42 mil 919 millones de pesos. Este monto, sin embargo, representa una reducción significativa del 68.8% en los «números rojos» respecto al mismo periodo del año anterior, indicando una mejora en la contención de pasivos.
La deuda financiera de la empresa, durante los tres primeros meses del año, se situó en 79 mil 37 millones de dólares. Este nivel marca el punto más bajo alcanzado desde 2014, lo que sugiere esfuerzos en la gestión y optimización de la estructura de capital.









