La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo manifestó su plena confianza en la integridad de la Fiscal General de Justicia de la Ciudad de México, Bertha Alcalde Luján, a quien calificó como una mujer de valores y honestidad probada. Durante su intervención, la mandataria solicitó que se le otorgue el espacio necesario a la funcionaria para presentar resultados sólidos en torno al feminicidio de Edith Guadalupe Valdés, un caso que ha conmocionado a la opinión pública por las omisiones reportadas. La jefa del Ejecutivo lamentó profundamente el fallecimiento de la joven y enfatizó que la resolución del crimen debe sustentarse en una investigación científica rigurosa que trascienda los testimonios y vincule de forma irrefutable al presunto responsable.
El pronunciamiento presidencial ocurre en un contexto crítico, donde la familia de la víctima denunció haber realizado las labores de inteligencia y rastreo que correspondían legalmente a la autoridad. Sheinbaum retomó con preocupación los señalamientos sobre actos de corrupción, específicamente la solicitud de dinero a los deudos para agilizar el caso, y el hecho de que la localización de la joven ocurrió precisamente en el punto que los familiares señalaron días antes de la intervención oficial. Al respecto, destacó que la separación del cargo de los funcionarios involucrados es un paso necesario para esclarecer las irregularidades administrativas y garantizar que la procuración de justicia no sea un simulacro.
- Reforma institucional: Se admitió la urgencia de revisar las estructuras de las fiscalías locales para asegurar que cualquier ciudadano que acuda a denunciar sea atendido con dignidad y eficiencia.
- Recursos y legalidad: La mandataria planteó el debate sobre si la problemática radica en la falta de reformas jurídicas o en el incumplimiento de las leyes vigentes por carencia de recursos suficientes.
- Modelo federal: Se destacó el programa de trabajo de la Fiscal General de la República, Ernestina Godoy, como un referente de las transformaciones que deben permear en el sistema de justicia nacional.
La presidenta instó a que se hagan públicas las propuestas de reforma interna de la Fiscalía General de la República para que sirvan de guía en la optimización de los procesos locales. Subrayó que el objetivo central es evitar la repetición de negligencias como las observadas en la alcaldía Benito Juárez, donde la inacción inicial de los servidores públicos obligó a la familia a suplantar las funciones del Estado. La exigencia actual se centra en que la Fiscalía capitalina demuestre capacidad técnica y ética para cerrar las brechas de impunidad que fracturan la confianza ciudadana en las instituciones de seguridad.









