Durante el debate de la reforma al Poder Judicial el 26 de mayo de 2026, el diputado priista Carlos Mancilla acusó públicamente de «asesino» a su homólogo de Morena, Leonel Godoy, desatando una fuerte confrontación y casi una gresca en la Cámara de Diputados.
La interpelación de Mancilla: Más allá de la reforma judicial
La sesión del 26 de mayo de 2026 en la Cámara de Diputados fue escenario de una intensa discusión sobre la nueva reforma al Poder Judicial. En este contexto, el diputado priista Carlos Mancilla tomó la palabra, exacerbando el debate con una acusación directa y contundente hacia el diputado morenista Leonel Godoy. Mancilla afirmó que cada vez que el país «descubre algo demasiado podrido», el grupo parlamentario de Morena recurre a la estrategia de «aventar cortinas de humo». Esta acción, según el legislador tricolor, se ejecuta de manera «igual y siempre de manual», sugiriendo una táctica premeditada para desviar la atención pública.
Conexiones políticas y el hilo de la impunidad
Carlos Mancilla profundizó en su intervención, asegurando que los morenistas están «cagados de miedo» de que la ciudadanía empiece a «unir puntos». Estos «puntos», según su argumentación, «llevan a Macuspana, llevan a Rocha Moya, llevan a ‘Andy’ López, llevan a Adán Augusto y llevan al asesino de Leonel Godoy», a quien identificó explícitamente como presente en la Cámara de Diputados. El legislador del PRI conectó estas figuras a una red de «complicidad», «silencio» y «abrazos convertidos en impunidad», contrastando esta situación con la realidad de «miles de familias» que viven «encerradas por la inseguridad» que, según Mancilla, los morenistas provocaron. Concluyó su crítica señalando que los miembros del partido oficialista también viven «encerrados, pero protegiéndose entre ustedes». Este discurso provocó una reacción inmediata, escalando la tensión en el recinto legislativo.
Escalada en tribuna: Morena exige la retirada del priista
Tras las acusaciones de Carlos Mancilla, el diputado morenista Leonel Godoy solicitó la palabra por alusiones personales. Godoy pidió explícitamente que Mancilla se retirara de la Tribuna, argumentando que su tiempo de intervención había concluido y que su permanencia violaba el reglamento de la Cámara. A pesar de la solicitud de Godoy y la petición de la presidenta de la Mesa Directiva, la diputada panista Kenia López Rabadán, Carlos Mancilla se mantuvo firme en la Tribuna, negándose a desalojarla.
La mediación de la mesa directiva y el rechazo al receso
Ante la negativa de Mancilla de abandonar la Tribuna y la creciente crispación en el Pleno, la diputada Kenia López Rabadán propuso tres alternativas para gestionar la situación: declarar un receso, permitir que el diputado morenista Godoy hiciera uso de la palabra desde su curul, o que Godoy utilizara la Tribuna únicamente para solicitarla por alusiones. Mientras se debatían estas opciones y el diputado Mancilla permanecía en su posición, decenas de legisladores de Morena subieron a la Tribuna de forma coordinada, coreando «¡Que se baje!, ¡que se baje!», intensificando la presión sobre el priista y elevando el nivel de confrontación. Ante esta escalada, el coordinador de la bancada tricolor, Rubén Moreira, solicitó un receso, una medida que fue rechazada por la mayoría oficialista presente en el Pleno.
Intervención de coordinadores: El llamado a la civilidad
La situación de tensión y los gritos en la Tribuna requirieron una intervención de alto nivel. Ricardo Monreal, coordinador del grupo parlamentario de Morena, se hizo presente para abordar a su bancada. Desde su curul, Monreal instó a sus compañeros a abandonar la Tribuna y a evitar caer en provocaciones, con el objetivo de permitir la continuación del extenso debate parlamentario. Este llamado al orden y a la responsabilidad institucional buscó preservar la civilidad y el respeto al debate democrático. Gracias a estas intervenciones y entre diversas propuestas y clamores, los ánimos en el Pleno fueron disminuyendo paulatinamente, logrando que el debate parlamentario regresara a su cauce, lejos de la gresca inicial que casi se desata.









