Durante una acalorada confrontación provocada por un diputado priista en el debate de la reforma judicial, Lilia Aguilar (PT) exigió a Kenia López Rabadán (PAN), presidenta de la Cámara, que hiciera valer su autoridad o cediera la sesión a Sergio Gutiérrez Luna (Morena), escalando la tensión en el recinto.
Una acusación sin precedentes desata el caos en el pleno
La Cámara de Diputados fue escenario de un intenso altercado durante la discusión de la nueva reforma al Poder Judicial este martes 27 de mayo de 2026. La confrontación se originó cuando el diputado priista Carlos Mancilla acusó de «asesino» al legislador Leonel Godoy, del partido Morena, un incidente que casi derivó en una gresca entre los bandos. Godoy solicitó la palabra por alusiones personales y pidió el retiro de Mancilla de la tribuna, alegando que su tiempo había concluido. A pesar de la solicitud de Godoy y de la propia presidenta de la Cámara, Kenia López Rabadán, Mancilla se negó a abandonar el estrado, lo que provocó que otros legisladores ascendieran a la tribuna, intensificando la tensión en el recinto.
El ultimátum petista que cimbró la presidencia de la Cámara
Ante la negativa de Carlos Mancilla a ceder la tribuna y el escalamiento del conflicto, la diputada Lilia Aguilar, del Partido del Trabajo (PT), se dirigió directamente a la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán. Aguilar afirmó con contundencia que si López Rabadán no podía hacer valer su autoridad, debería hacerse a un lado y permitir que el diputado morenista Sergio Gutiérrez Luna, quien ocupa la vicepresidencia de la Mesa Directiva, condujera la sesión.
Las declaraciones de Aguilar Gil fueron explícitas: «Es claro, presidenta, que el diputado Mancilla, al puro estilo de su dirigente nacional, quiere traer violencia a esta Cámara de Diputados». Continuó enfatizando la atribución de la Presidencia de la Cámara para mantener el orden, y dada la presunta alianza entre la presidenta y el diputado Mancilla, le instó a no «seguir el juego» que este estaba realizando.
La diputada petista formuló dos solicitudes claras:
- Primero, que la presidenta exigiera a Mancilla su retiro de la tribuna, haciendo valer su autoridad, tal como lo había expresado el coordinador de la mayoría.
- Segundo, si la presidenta no lograba controlar la asamblea o no deseaba hacerlo, que el control de la sesión fuera asumido por el diputado Gutiérrez Luna.
Aguilar concluyó con un ultimátum directo: «Presidenta haga valer su autoridad o hágase a un lado». Esta postura fue reforzada por una publicación en X (anteriormente Twitter) de Lilia Aguilar Gil, el mismo 27 de mayo de 2026, donde se señalaba al «PRI queriendo reventar la sesión con su porro de confianza @CarlosGMancilla como le enseñó su dirigente nacional @alitomorenoc», acompañando el texto con un clip de video.
La presidenta defiende su postura ante un congreso dividido
Frente a la exigencia de Lilia Aguilar, la panista Kenia López Rabadán, presidenta de la Cámara de Diputados, respondió calificando las palabras de la diputada petista como «reprochables» y «violentas». López Rabadán defendió su actuación, asegurando haber tratado a Aguilar, a su grupo parlamentario y a todos los demás grupos con respeto en todo momento.
«Me parece increíble, diputada Aguilar, las palabras que acaba de decir. Absolutamente reprochable, absolutamente reprochable. Yo la he tratado a usted siempre con respeto, a su grupo y a todos los grupos parlamentarios», sentenció López Rabadán. La presidenta concluyó su intervención señalando que lo ocurrido le parecía «violentísimo», pero declaró que no entraría en una discusión prolongada, reconociendo la «posición de este debate, por supuesto, está absolutamente polarizada». Este intercambio también fue documentado por la usuaria @LauraBruges en una publicación del 27 de mayo de 2026, donde se mostraba a Lilia Aguilar «agrediendo a la Mesa Directiva» y la respuesta de la presidenta.









