Redacción/CARIBE PENINSULAR
CANCÚN.- El Puente Vehicular Nichupté, inaugurado el pasado sábado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y que entró oficialmente en operaciones este miércoles, arranca con profundo «bache» de observaciones financieras.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha formulado «observaciones» por cientos de millones de pesos relacionadas con pagos en exceso, diferencias de obra y modificaciones contractuales en una obra financiada con recursos federales.
Tan solo en auditorías recientes, la ASF reportó observaciones que superan los 709 millones de pesos relacionados con posibles pagos indebidos, trabajos no acreditados completamente y diferencias entre lo pagado y lo realmente ejecutado en la construcción del puente.
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La obra, considerada uno de los principales proyectos federales de infraestructura en Quintana Roo, comenzó con un contrato inicial cercano a los 5 mil 570 millones de pesos, pero terminó elevando su costo total a más de 12 mil millones de pesos, es decir, un incremento superior al 115% respecto a la adjudicación original y de más de 169% frente a las primeras proyecciones planteadas desde el sexenio de Carlos Joaquín González.
Aunque el contrato principal fue adjudicado mediante licitación pública internacional en 2022 al consorcio encabezado por ICA, la ASF comenzó a documentar desde los primeros ejercicios fiscales múltiples irregularidades administrativas y técnicas.
Entre las principales observaciones aparecen:
- Pagos de conceptos no plenamente acreditados;
- Diferencias entre estimaciones y trabajos ejecutados;
- Ampliaciones de plazo y monto;
- Convenios modificatorios;
- y ajustes derivados de condiciones geológicas no previstas en la laguna Nichupté.
La Auditoría también detectó incrementos relacionados con modificaciones estructurales por suelo kárstico, pilotes especiales y la incorporación de estructuras metálicas adicionales no contempladas originalmente.

Parte de las observaciones corresponden al contrato principal identificado como 2022-23-CE-A-021-W-00-2022, uno de los expedientes más revisados por la ASF dentro de las obras federales de infraestructura carretera recientes.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) ha sostenido que varias de las observaciones permanecen en proceso de aclaración y que, hasta ahora, no todas representan daño patrimonial definitivo.
El Puente Nichupté tiene una longitud total de 11.2 kilómetros, de los cuales 8.8 cruzan directamente el sistema lagunar Nichupté. La obra arrancó formalmente en 2022, durante la segunda mitad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y terminó siendo inaugurada casi dos años después de las fechas originalmente previstas.
Inicialmente el proyecto contemplaba un esquema de Asociación Público-Privada (APP) con posible cobro de peaje, pero finalmente el Gobierno federal absorbió el financiamiento total mediante recursos públicos. Además del sobrecosto, el proyecto acumuló retrasos, ajustes técnicos por cavernas y suelo kárstico, reconfiguración estructural y programas ambientales adicionales para mitigación en manglares.









