El partido Morena sigue en contradicciones, incongruencias y desarticulaciones en la definición de sus candidatos a gobernadores.
Y es que ayer la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández Mora, dejó con el ojo cuadrado a más de uno durante una entrevista —a modo— con Ciro Gómez Leyva.
Palabras más, palabras menos, definió los plazos para determinar quién será el coordinador de la Defensa de la Transformación, es decir, el candidato o candidata a la gubernatura en los 17 estados donde habrá elecciones para ese cargo.
Resulta que, a casi tres semanas del registro, aún está por definirse quiénes serán los candidatos. Es decir, todavía no se sabe quiénes realmente cumplen los requisitos de idoneidad para competir.
Lo más raro es que algunos están en campaña oficial —hasta en modo “escudería”— desde hace más de dos semanas, prácticamente desde el día del registro ante la Comisión Nacional de Elecciones de Morena.
Pero resulta que podrían, campechanamente, estar en campaña y, al final, ni siquiera quedar como candidatos. Es una verdadera pachanga.
Por lo pronto, lo único que podría dar cierta certeza es el anuncio de que en agosto podrían definirse los candidatos, que es lo que importa, ya sea mediante un método real o de mentiritas piadosas.
En Morena lo que hay es un verdadero relajo, o cuando menos una desorganización bastante evidente, como diría el clásico.










