Redacción
CANCÚN.- Un diagnóstico de seguridad que circula entre ejecutivos de hoteles de Cancún encendió alertas en la industria turística al identificar “zonas críticas” dentro de la Zona Hotelera, con distintos niveles de riesgo que van desde delitos comunes hasta posibles redes de operación criminal.
El documento, denominado Mapa de calor de riesgos (Modelo de Inteligencia Operativa), desglosa por tramos kilométricos los principales incidentes detectados y recomienda reforzar medidas preventivas tanto para turistas como al interior de los complejos hoteleros.
Focos de mayor riesgo
El análisis ubica el tramo del kilómetro 7 al 12, conocido como la zona de antros o “Party Center”, como el punto de mayor criticidad, con un nivel de riesgo “muy alto”.
En este sector se concentran delitos como extorsión a turistas, fraudes por cargos indebidos, venta de tours ilegales, narcomenudeo y robos con violencia, especialmente en horarios nocturnos.
Entre los factores que elevan el riesgo destacan la alta concentración de bares y discotecas, la intensa actividad nocturna y el flujo masivo de visitantes, considerados población vulnerable. El diagnóstico advierte que en esta área se configura un “ecosistema criminal oportunista”, en línea con reportes de delitos en zonas de ocio.
Otro punto señalado es el tramo del kilómetro 3 al 6, correspondiente al acceso a la Zona Hotelera, clasificado con riesgo alto. Aquí predominan fraudes vinculados al transporte irregular, extorsión a proveedores e infiltración de personal externo.
El documento subraya que se trata de una zona de transición entre la ciudad y el corredor turístico, con alto flujo logístico y menor control en comparación con resorts cerrados, lo que la convierte en un punto estratégico para la intercepción de operaciones ilegales.
Riesgos internos en hoteles
En la zona media, del kilómetro 12 al 18, el nivel de riesgo se considera medio-alto. Los principales incidentes están relacionados con fraudes internos, robo hormiga y venta informal de servicios, asociados a la alta rotación de personal y la dependencia de proveedores externos.
El análisis advierte sobre posibles esquemas de colusión entre colaboradores y actores externos.
Para el tramo del kilómetro 18 al 22, donde se ubican resorts de mayor exclusividad, el riesgo es medio. Aunque la incidencia de delitos es menor, se alerta sobre eventos aislados que pueden tener alto impacto mediático, como intrusiones o incidentes que afecten la reputación de los complejos.
Playas públicas, bajo control
En playas públicas que más afluencia registran, como Playa Delfines y Playa Tortugas, el nivel de riesgo se ubica como medio-bajo, con predominio de robos menores y comercio informal. La presencia de la Guardia Nacional y la alta visibilidad contribuyen a mantener
condiciones relativamente controladas. Y lo mismo ocurre en la mayoría de las playas públicas.
Llamado a la prevención
El documento concluye que, si bien la Zona Hotelera de Cancún mantiene en general mejores condiciones de seguridad que otras áreas urbanas, existen “focos específicos” que requieren atención prioritaria.
Ante ello, ejecutivos del sector han comenzado a compartir la información de manera interna para reforzar protocolos de seguridad, capacitación de personal y orientación a turistas, con el objetivo de mitigar riesgos y preservar la imagen del destino.









