Por Leslie Gordillo
CANCÚN.- El Obispo de la Diócesis Cancún – Chetumal, Monseñor Salvador González Morales, adelantó que de momento no habrá cambios en las iglesias, a menos que hubiera algo urgente por atender.
Luego de la toma de posesión el viernes pasado, dio a conocer que no se contemplan cambios estructurales inmediatos en la organización eclesiástica local.
«Quiero conocer, por supuesto, a los sacerdotes, seminaristas, religiosos, religiosas, a nuestra gente, a nuestras parroquias. He tenido la oportunidad de recorrer el fin de semana, después de la toma de posesión, todo el territorio de nuestra Diócesis; ha sido una gran oportunidad para darme cuenta de las dimensiones de nuestro estado de Quintana Roo», declaró.
El prelado reiteró que cualquier ajuste en la estructura diocesana se realizaría únicamente bajo criterios de urgencia y extrema prudencia. Por el momento, su agenda está marcada por el reconocimiento del territorio y el fortalecimiento de los vínculos con las comunidades parroquiales.
En este sentido, aclaró que la presencia de diversas órdenes y congregaciones religiosas seguirá siendo fundamental, el trabajo de la vida consagrada, con sus diversos carismas, aporta una riqueza multicolor a la Iglesia local, y su permanencia está garantizada para continuar trabajando de manera integrada en la misión evangelizadora, asegurando que nadie se retira por el simple hecho de su llegada.
Respecto al cierre de la Cuaresma y la inminente llegada de la Semana Santa, señaló que este periodo es de una intensidad espiritual profunda para la comunidad católica y representa uno de los retos más inmediatos de su agenda; comenzando este domingo con su primera misa en la Catedral y fecha importante por ser el Día Internacional de la Mujer.
Asimismo, dio a conocer que ya se está trabajando en llevar libros litúrgicos a lengua maya, una tarea que se tomó desde el Episcopado y que sin duda es de suma importancia para Quintana Roo.









