La Comisión Nacional de los Derechos Humanos defendió su recomendación del 6 de julio, exentando al Ejército de cuestionamientos sobre los 43 normalistas, mientras desestimó los reclamos de familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos en el duodécimo aniversario de la Noche de Iguala.
El comunicado institucional y la postura oficial
La CNDH emitió una postura oficial para respaldar el documento del 6 de julio y desatender las críticas de los colectivos.
- Rechazo a señalamientos: El organismo negó haber negado la atención a las madres y padres de los normalistas durante la manifestación del 24 de septiembre frente a sus instalaciones.
- Disposición al diálogo: La instancia afirmó que Rosario Piedra Ibarra mantiene la apertura para dialogar y ofrecer respuestas a los familiares, bajo el argumento de evitar polémicas innecesarias.
- Sustento documental: La institución aseveró que todo el contenido de la recomendación está debidamente documentado y se elaboró a petición de las propias víctimas.
La confrontación con los investigadores y defensores
El organismo autónomo intensificó su ofensiva contra los actores clave que investigaron la participación castrense en el sexenio anterior.
- Ataques a funcionarios: La recomendación cuestionó directamente a Alejandro Encinas Rodríguez y Omar Gómez Trejo, exresponsables de la investigación obligados a dimitir tras indagar al Ejército.
- Marginalización de expertos: La postura oficial también arremetió contra los integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).
- Asedio a organizaciones: Periodistas y abogados de organizaciones acompañantes, como el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez, figuraron entre los blanco de los señalamientos del organismo.










