La postura oficial del Estado mexicano reafirma que la reivindicación de la Conquista y de figuras como Hernán Cortés carece de cabida en la identidad nacional contemporánea. Bajo esta premisa, se establece que cualquier intento por rehabilitar narrativas de sumisión o figuras históricas vinculadas a atrocidades está irremediablemente destinado a la derrota moral y política.
El discurso de resistencia en la Batalla del 5 de Mayo
Durante la ceremonia conmemorativa del Aniversario de la Batalla del 5 de Mayo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo emitió un mensaje contundente contra las corrientes ideológicas que pretenden reinterpretar la Conquista como un acto de salvación. Sin mencionar directamente a Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, la mandataria utilizó el estrado para confrontar las recientes declaraciones de la política española sobre el pasado virreinal de México.
La narrativa presidencial subrayó que la historia del país no se explica sin la resistencia ante las invasiones extranjeras. En este contexto, se enfatizó que el conservadurismo actual, al igual que en otros episodios históricos, apuesta por someter al pueblo y comprometer la soberanía de la patria mediante traiciones internas.
Consecuencias de la visión histórica de Isabel Díaz Ayuso
La visita de Ayuso, integrante del Partido Popular de España, generó una profunda polarización debido a su defensa explícita de la Conquista y del papel de figuras como Isabel la Católica, Hernán Cortés y la Malinche. La política española describió la relación transatlántica como una «historia de cinco siglos de amor», rechazando las exigencias de disculpa solicitadas por el Gobierno de México a la Corona española por los agravios del periodo colonial.
- Visión de Ayuso: Considera incomprensible el uso del pasado para evadir obligaciones presentes y buscar enemigos ajenos.
- Posición de México: Sostiene que no se puede ignorar la violencia sistemática del proceso de colonización.
- Propuesta de libertad: La funcionaria madrileña propuso alianzas basadas en la libertad para contrarrestar lo que ella denomina «discursos de odio y división».
Injerencia y críticas al modelo de la Cuarta Transformación
La agenda de la política española en territorio mexicano incluyó reuniones estratégicas con figuras de la oposición, como Alessandra Rojo de la Vega, y sectores empresariales representados por la Cámara de Comercio Española. No obstante, sus declaraciones más incisivas ocurrieron en la Universidad de la Libertad, institución fundada por el empresario Ricardo Salinas Pliego.
En dicho espacio, Ayuso arremetió contra los programas sociales y las subvenciones estatales, calificándolas como herramientas de redes clientelares que fomentan el desinterés por el trabajo. Según su análisis, los liderazgos políticos actuales en México y España utilizan el discurso de la pobreza para atacar la riqueza y promover una lucha de clases que debilita las estructuras democráticas.
El veredicto sobre la soberanía y el socialismo
El choque ideológico alcanzó su punto álgido cuando Ayuso afirmó que las «cadenas del socialismo» están transformando a las democracias en espacios de corrupción. Esta postura fue recibida por la presidencia de México como un intento de validar una historia de opresión.
La respuesta de Sheinbaum fue categórica al enumerar las condiciones que garantizan la derrota de sus adversarios ideológicos:
- Reivindicación de atrocidades: Aquellos que ensalzan la figura de Cortés pierden legitimidad histórica.
- Subestimación popular: El desprecio a la inteligencia del pueblo conduce al fracaso político.
- Falta de dignidad: La idea de una presidencia subordinada ante intereses externos es rechazada por el Ejecutivo.









