Tras la defensa del PAN a la gobernadora de Chihuahua, Morena, a través de su dirigente Ariadna Montiel, reactivó el caso del Cártel Inmobiliario. Este esquema de corrupción, presuntamente ligado a funcionarios panistas de la Benito Juárez, busca exhibir la complicidad del líder nacional Jorge Romero Herrera.
La confrontación política escala: Morena contraataca al PAN
La primera conferencia matutina de Ariadna Montiel Reyes como dirigente de Morena se convirtió en el escenario de una contundente ofensiva. Montiel dedicó su intervención para anunciar la reactivación del caso del Cártel Inmobiliario, presuntamente orquestado por funcionarios panistas en la alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México. Este movimiento estratégico surge apenas un día después de que Jorge Romero Herrera, líder del PAN, acusara al gobierno de Morena de ejercer «persecución política» y un «uso faccioso de instituciones» contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos. Romero incluso había adelantado la preparación de marchas y concentraciones en defensa de Campos.
Montiel desestimó las afirmaciones del PAN, señalando que «Acción Nacional en este momento está victimizándose por lo que se ha solicitado a la gobernadora de Chihuahua». A continuación, afirmó con vehemencia que lo que se observa es a «delincuentes defendiendo a delincuentes», previo a oficializar el anuncio sobre la reactivación de la presión política para exponer el Cártel Inmobiliario. Este intercambio verbal se enmarca en un contexto más amplio donde la Fiscalía General de la República (FGR) ha citado a la gobernadora Maru Campos para declarar por el caso de la muerte de agentes de la CIA en un operativo en suelo chihuahuense, en supuesta colaboración con la Fiscalía estatal.
Desenterrando el cártel inmobiliario: un patrón de corrupción
Morena, bajo la dirección de Montiel, ha decidido retomar un expediente de presunta corrupción que, según la dirigente, «se perdió de la esfera pública hace algunos años». El Cártel Inmobiliario se describe como un esquema donde funcionarios de la alcaldía Benito Juárez, supuestamente, permitían la edificación de inmuebles que superaban la altura permitida o presentaban diversas irregularidades en su construcción. Este mecanismo ilegal afectaba directamente el desarrollo urbano y la legalidad.
Montiel subrayó que este caso fue originalmente revelado durante la gestión de Claudia Sheinbaum como jefa de Gobierno de la Ciudad de México. La dirigente de Morena enfatizó que, a pesar del tiempo transcurrido desde su descubrimiento, aún existen implicados en este esquema que permanecen en libertad. Este hecho es un pilar fundamental en la justificación de Morena para reactivar la investigación y la presión política sobre el asunto.
La acusación directa contra el líder nacional del PAN, Jorge Romero
La líder guinda apuntó directamente a Jorge Romero, el actual presidente de Acción Nacional, como una figura central en la trama del Cártel Inmobiliario. Montiel lo calificó sin ambages como «un delincuente porque él fue el promotor inicial de este cártel». Más allá de su supuesta participación inicial, la acusación lo sitúa como «el jefe político de Acción Nacional en la Benito Juárez», y, en la actualidad, como «el jefe político de todo Acción Nacional en el país».
Esta imputación no solo busca responsabilizar a Romero por su presunto rol en el origen del cartel, sino que también lo posiciona como el máximo exponente de una red de influencia y corrupción que, según Montiel, se extiende a nivel nacional dentro de la estructura partidista del PAN. La focalización en Romero Herrera eleva el caso a una dimensión que trasciende la alcaldía local para impactar directamente en la dirección del partido opositor.
Estrategia de Morena: expansión de la investigación y futuras revelaciones
Como parte de su estrategia para intensificar la presión, Montiel expuso datos correspondientes al año 2022, que señalaban la detección de 130 construcciones irregulares por parte del gobierno de la capital en aquel entonces. Sin embargo, la dirigente precisó que Morena ya ha solicitado, a través de los mecanismos de transparencia, los datos actualizados de esta situación. Esta acción indica un compromiso con la obtención de información fresca y verificable para fortalecer su caso.
Adicionalmente, Montiel lanzó una advertencia clara: en futuras conferencias, el partido amaga con hacer público este mismo patrón de supuesta corrupción inmobiliaria que, según sus afirmaciones, se replicaría en otros gobiernos panistas de diferentes entidades federativas. Esta amenaza sugiere una intención de escalar la investigación más allá de la Ciudad de México, buscando exponer una presunta red de irregularidades con alcance nacional dentro de Acción Nacional.









