No puede pasar inadvertida la secuencia de fotos de Rafael Marín, que ya está metido de lleno en la búsqueda de la nominación de Morena a la gubernatura de Quintana Roo.
El sábado, en Chetumal, Marín se tomó la foto con Mario Villanueva; ayer, en Cancún, con Salvador Ramos Bustamante.
Y ahí hay más historia de la que parece.
Una de las mayores rivalidades políticas en la historia reciente de Quintana Roo fue precisamente la de Villanueva y Ramos Bustamante.
Cuando era gobernador, Mario Villanueva, en complicidad con el entonces líder nacional de la CROC, Alberto Juárez Blancas, destronó a Salvador Ramos como dirigente estatal de esa central obrera.
Policías locales tomaron por asalto la sede de la CROC, en la avenida Yaxchilán, y después fue detenido Salvador Ramos Bustamante.
Una vez más, Mario Villanueva aplicó su vieja máxima: “en mi estado mando yo”.
Sin embargo, ahora Villanueva y Ramos Bustamante vuelven a coincidir, quizá de forma indirecta, pero dentro de una misma fuerza política.









