Redacción
SINALOA.-Autoridades mexicanas decomisaron 24,400 litros de metanfetamina líquida en Sinaloa, valuados en más de 9 mil millones de pesos, el segundo mayor golpe histórico contra el narcotráfico y su capacidad operativa en el país.
La reciente confiscación de 24,400 litros de metanfetamina líquida en Sinaloa, anunciada el lunes, representa una afectación económica valorada en más de 9 mil millones de pesos, consolidándose como el segundo aseguramiento más grande de este estupefaciente en la historia de México.
Esta operación se produce a más de un año y cuatro meses después de un decomiso previo de 4,700 litros de metanfetamina líquida, también realizado en Sinaloa, estado inmerso en una escalada de violencia desde septiembre de 2024 debido a la encarnizada pugna que mantienen dos facciones del Cártel de Sinaloa.
El Ejército y la Guardia Nacional ejecutaron la operación en Los Mochis, asegurando precursores químicos, vehículos y armamento, y deteniendo a Jorge «N», presunto miembro del Cártel de Sinaloa.
Entre el 19 y 20 de junio, efectivos del Ejército y la Guardia Nacional allanaron un inmueble en la ciudad de Los Mochis, Sinaloa, donde se descubrió la droga. Durante la intervención, además de los 24,400 litros de metanfetamina líquida, se aseguraron casi 160 mil litros de precursores químicos, dos vehículos y cargadores para armas largas con municiones.
La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Fiscalía General de la República (FGR) confirmaron, mediante un comunicado, la detención de Jorge «N», identificado como un presunto integrante del Cártel de Sinaloa, durante el operativo
Pese a la detención de líderes históricos como «El Chapo» Guzmán y «El Mayo» Zambada, el Cártel de Sinaloa mantiene un vasto imperio criminal y enfrenta una cruenta lucha entre sus facciones internas.
A pesar de este descabezamiento de líderes, la organización persiste como una de las más poderosas de México. Sus actividades criminales se expanden más allá del tráfico de:
- Fentanilo
- Cocaína
- Metanfetaminas
- Heroína
Además, el cártel se dedica a la extorsión, el tráfico de personas, la tala ilegal y el lavado de dinero, evidenciando una diversificación de sus operaciones delictivas.
Desde septiembre de 2024, «Los Chapitos» y los seguidores de «El Mayo» Zambada libran una guerra interna, desatada por el secuestro de un capo en julio de 2024, profundizando la violencia en Sinaloa.
Desde septiembre de 2024, dos facciones del Cártel de Sinaloa, integradas por los hijos de «El Chapo» —conocidos como «Los Chapitos»— y los seguidores de Zambada, sostienen una cruenta pugna. Este conflicto se exacerbó a raíz del secuestro de un histórico capo en julio de 2024, perpetrado por Joaquín Guzmán López, otro de los hijos de «El Chapo», quien posteriormente se entregó junto al exlíder en Texas.
En operaciones separadas, la Secretaría de Seguridad, FGR y SEMAR incautaron más de tres toneladas de cocaína en Tlaxcala y Guerrero, complementando la estrategia nacional contra el tráfico de drogas.
Simultáneamente, en acciones coordinadas en los estados de Tlaxcala y Guerrero, elementos de la Secretaría de Seguridad, la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Marina incautaron más de tres toneladas de cocaína. Uno de estos aseguramientos se llevó a cabo en un inmueble de Tlaxcala, donde se localizó más de una tonelada de cocaína, seis armas largas, cartuchos y equipo táctico. Asimismo, en dos operaciones recientes que se realizaron frente a las costas de Guerrero, se decomisaron más de 2.1 toneladas de cocaína y se detuvo a cinco personas. Las autoridades no han especificado las fechas exactas de estas últimas incautaciones.









