El Gobierno de México implementará a partir del 1 de mayo una reducción en las comisiones por pagos con tarjeta y vales en gasolineras, eliminando la cuota de intercambio para facilitar precios más bajos en los combustibles y transitar hacia una economía libre de efectivo.
La administración federal, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, consolidó una alianza con instituciones bancarias y representantes del sector gasolinero para modificar la estructura de costos operativos en el despacho de combustible. Esta medida busca un impacto directo en el bolsillo del consumidor final al reducir las cargas transaccionales que anteriormente se trasladaban al precio de venta.
El proyecto tiene como meta a largo plazo la digitalización total de las transacciones en estaciones de servicio. La eliminación progresiva del uso de efectivo no solo responde a una modernización financiera, sino a un esquema de seguridad y eficiencia operativa en todo el territorio nacional.
La Secretaría de Hacienda, bajo la coordinación de Édgar Amador, detalló los ajustes técnicos que permitirán este alivio financiero. El acuerdo, que contó con la participación activa del Banco de México y diversas asociaciones financieras, establece montos fijos que reducen drásticamente el costo que las estaciones de servicio asumían por cada operación digital.
Los ajustes específicos por método de pago se definen bajo los siguientes parámetros técnicos:
- Tarjetas de débito y valeras de red abierta: El costo operativo se fija en 2.57 pesos.
- Tarjetas de crédito: La comisión se establece en 7.45 pesos por transacción.
- Valeras de red cerrada: Se logra una optimización con una reducción de 1.10 pesos en la tarifa.
Esta reestructuración tarifaria elimina la barrera de las cuotas de intercambio variables, permitiendo que los empresarios gasolineros operen con márgenes más claros y competitivos.
El enfoque prioritario de esta política pública es el descenso en el precio del diésel, insumo crítico para el transporte de carga y la cadena de suministro nacional. La reducción de comisiones bancarias actúa como una palanca deflacionaria dentro del sector energético.
«Al disminuir las comisiones va a bajar más el precio de la gasolina y el diésel», enfatizó la mandataria durante la presentación del acuerdo en Palacio Nacional.
La colaboración entre el sector público y privado se mantiene activa. Tras el anuncio inicial, se han programado mesas de trabajo continuas con las empresas gasolineras para supervisar que los beneficios de la reducción de costos se reflejen efectivamente en las bombas de despacho. El objetivo central permanece inalterado: fortalecer la economía de las familias mexicanas mediante la estabilidad y el descenso real de los precios de los energéticos.









