El operativo de búsqueda en la mina Santa Fe, Rosario, concluyó este lunes con la localización sin vida de Leandro Isidro Beltrán Reséndiz, el cuarto trabajador afectado por el derrumbe del pasado 25 de marzo, tras 33 días de intensas maniobras de rescate.
Las operaciones de localización alcanzaron un punto crítico durante las primeras horas de este lunes. El hallazgo de Leandro Isidro Beltrán Reséndiz, de 54 años, marca el cierre de una etapa de búsqueda que se prolongó por más de 780 horas consecutivas en la zona del siniestro. El incidente se originó a finales de marzo, cuando el deslave de una presa de jales sepultó las galerías de la unidad minera Santa Fe, en el municipio de Rosario.
La magnitud del despliegue técnico y humano para esta recuperación incluyó los siguientes activos:
- 389 especialistas pertenecientes a diversas corporaciones de rescate.
- Coordinación estratégica a cargo del Ejército Mexicano.
- Supervisión técnica de la Coordinación Nacional de Protección Civil.
- Equipo especializado de buzos militares para la exploración de zonas anegadas.
El saldo final del evento arroja una cifra de cuatro trabajadores afectados. Aunque las labores de remoción de lodo y escombros fueron masivas, el desenlace para los operarios atrapados fue dispar, condicionado por la ubicación y el tiempo de exposición tras el colapso.
La secuencia de los rescates se estructuró de la siguiente manera:
- José Alejandro Cástulo Colín: Primer localizado con vida el 30 de marzo, tras permanecer cinco días bajo los sedimentos.
- Francisco Zapata Nájera: Rescatado con éxito tras sobrevivir 13 días en el interior de la mina.
- Localización de víctimas: Dos trabajadores adicionales no lograron sobrevivir al impacto del deslave, siendo Leandro Beltrán el último en ser ubicado por las brigadas.
Las autoridades presentes en el sitio mantienen los trabajos activos para trasladar el cuerpo del minero a la superficie. Este proceso implica la estabilización del terreno y el manejo de toneladas de sedimentos acumulados por el fallo de la estructura de almacenamiento de residuos mineros. La intervención del personal especializado ha sido fundamental para navegar la complejidad técnica que representó el movimiento de jales, cuya densidad dificultó el acceso a los niveles inferiores de la mina durante más de un mes.









