La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que Rubén Rocha Moya está en Sinaloa, descartando su captura por EE. UU. y la afectación al T-MEC. Desestimó los señalamientos de Trump, enfatizando la colaboración conjunta contra el narcotráfico y la defensa de la soberanía nacional.
El paradero del gobernador: Un mensaje claro desde la presidencia
En un posicionamiento categórico, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, se encuentra en Sinaloa. Esta declaración busca disipar cualquier especulación sobre su ubicación, tras la mención de su nombre junto con otras nueve personas cuyo paradero también fue motivo de incertidumbre. La mandataria enfatizó que no existe una situación de «escapatoria», contrarrestando narrativas que sugerían una posible evasión de la justicia. La confirmación presidencial sitúa a Rocha Moya en su estado de origen, consolidando una postura de transparencia informativa ante la opinión pública y los medios.
Un blindaje ante la posible intervención de Estados Unidos
Sheinbaum abordó directamente la inquietud sobre una eventual captura de Rocha Moya por parte de Estados Unidos, estableciendo una clara distinción con el caso de Ismael «El Mayo» Zambada. La presidenta fue enfática al negar tal posibilidad, declarando: «No, no creemos que eso vaya a ocurrir, no debe ocurrir, pero además no creemos que vaya a ocurrir». Esta postura no solo refleja una expectativa, sino una declaración de principios sobre la soberanía nacional frente a acciones extranjeras, proyectando un mensaje de confianza en la jurisdicción mexicana y en la gestión del actual gobierno.
La confrontación de narrativas: México versus las acusaciones externas
Frente a las reiteradas declaraciones del exmandatario estadounidense, Donald Trump, quien ha insinuado que México está gobernado por el narcotráfico y que, de no actuar con suficiente contundencia, su administración intervendría, Sheinbaum ofreció una réplica contundente. La jefa del Ejecutivo Mexicano refutó la premisa de inacción, asegurando: «Eso de que no estamos haciendo nada, estamos haciendo muchísimo y él lo sabe y lo saben las autoridades de los Estados Unidos». Subrayó la existencia de resultados tangibles en ambos lados de la frontera como prueba del trabajo conjunto, cuestionando la lógica de «minar esta relación» cuando la colaboración produce efectos positivos.
Fentanilo: Esfuerzos bilaterales y respeto a la soberanía
La presidenta articuló la motivación detrás de la cooperación bilateral en materia de seguridad, enfocándose en la lucha contra el fentanilo. Detalló que el esfuerzo conjunto busca evitar la llegada de esta sustancia tanto a Estados Unidos como a México, protegiendo a los jóvenes y a la población global. La colaboración, según Sheinbaum, se ha desarrollado «respetando nuestra soberanía», un pilar innegociable en la política exterior mexicana. Este enfoque subraya la efectividad de trabajar de manera coordinada sin comprometer los principios de autodeterminación nacional.
Elecciones estadounidenses: Cuando la política interna busca injerencia en el TMEC
En relación con las implicaciones del narcotráfico sobre el Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la presidenta minimizó cualquier riesgo. Atribuyó gran parte de la retórica actual al contexto electoral de Estados Unidos, que celebrará comicios en noviembre del año en curso. «Mucho de lo que hacen pues tiene que ver con su elección de noviembre», explicó, dejando claro el deseo de México de mantenerse al margen de la política interna estadounidense. La nación, enfatizó, «se mantiene al margen de la decisión de las y los estadounidenses», reafirmando la creencia en la autodeterminación de los pueblos y la búsqueda de la mejor relación bilateral, a pesar de los intentos de usar a México como parte de campañas políticas.
La batalla por la narrativa: Soberanía y el rol de los medios
La mandataria lamentó la existencia de «mucha propaganda en los medios» y la difusión de información que, según su análisis, busca desestabilizar la relación bilateral. Identificó a actores en ambos lados de la frontera que, aparentemente, desean la inexistencia de dicha relación. Sin embargo, Sheinbaum contrastó esta visión con la realidad de las negociaciones comerciales, confirmando que las pláticas entre los representantes de Economía y Comercio de ambos países continúan sin interrupciones y que «no se ha cancelado nada» del T-MEC. El respeto a la soberanía, sostuvo, es el principio fundamental que guía a México en este escenario, especialmente al observar cómo otros países tienen sus propios temas internos que definir en sus procesos electorales.









