Las secretarías de Gobernación (Segob) y Educación Pública (SEP) deslindaron a provocadores de la movilización legítima de la CNTE en el Zócalo capitalino. Tras incidentes violentos, ambas dependencias reiteraron el llamado al diálogo y a la manifestación pacífica.
Incidentes en el Zócalo: cuando la protesta escaló
El lunes 1 de junio de 2026, alrededor de las 17:13 horas, la Ciudad de México fue escenario de hechos violentos en el Zócalo capitalino, vinculados a una movilización de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). En respuesta directa a estos sucesos, las secretarías de Gobernación y Educación Pública emitieron un comunicado conjunto, rechazando la intervención de individuos ajenos al magisterio. Esta postura oficial desvinculó categóricamente a los «provocadores» de la naturaleza legítima de la protesta docente. Ambas dependencias recalcaron su posición de mantener la vía del diálogo como el método adecuado para la construcción de acuerdos.
El Gobierno federal: entre la garantía y el llamado a la paz
Tras los altercados, el Gobierno de México, a través de la Segob y la SEP, reiteró un llamado a los integrantes de la CNTE. La invitación fue clara: ejercer el derecho a la movilización de manera pacífica y, simultáneamente, acudir a una mesa de trabajo dispuesta en la Secretaría de Gobernación. Este espacio fue ofrecido específicamente para atender las demandas del magisterio. En el mismo comunicado, se enfatizó que el Gobierno garantiza el derecho a la libre manifestación y expresión de las ideas. Adicionalmente, se instó a los manifestantes a privilegiar el respeto por la movilidad de la ciudadanía y el funcionamiento regular de los servicios públicos esenciales. Las autoridades confirmaron que, pese a los incidentes, la vía del diálogo permanece abierta como el mecanismo fundamental para alcanzar consensos.









