La Cámara de Diputados confirmó la no ratificación de la solicitud de juicio político contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos. Este procedimiento legislativo no se concretó al no ser validado en el plazo de tres días establecido por la ley.
El reloj legislativo que determinó la no validación
La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, confirmó la falta de ratificación de la solicitud de juicio político que apuntaba contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos. En un encuentro con medios de comunicación en la Cámara de Senadores, la diputada del Partido Acción Nacional (PAN) precisó los términos del proceso legislativo.
Según detalló López Rabadán, cualquier solicitud de juicio político contempla un periodo de tres días para su ratificación. Este lapso permite a los promoventes formalizar su petición, ya sea en el momento de la presentación inicial o en cualquier día dentro de la ventana de tres jornadas posteriores. La ausencia de dicha ratificación en el caso de Maru Campos implica que la solicitud original pierde su validez y, en términos prácticos, «no existe» en el registro legislativo actual.
Perspectivas futuras: la vía del juicio político siempre abierta
A pesar de la no ratificación de esta solicitud específica, López Rabadán enfatizó que este evento no impide la presentación de futuras peticiones de juicio político. La dinámica legislativa permite que puedan surgir nuevas solicitudes por parte de distintas personas o en relación con otros servidores públicos.
La diputada panista señaló que no existe exclusión para una segunda o tercera solicitud, o cualquier otra que se considere necesaria, independientemente de procesos anteriores. Recordó que, en el ámbito parlamentario, se han observado casos donde juicios políticos son presentados, ratificados y posteriormente quedan en espera de resoluciones definitivas, evidenciando la naturaleza continua de estos mecanismos de control.
Análisis político: el impacto de ataques a la figura de gobernación
López Rabadán manifestó una postura crítica ante lo que consideró intentos por desvirtuar la gestión de la gobernadora de Chihuahua. Resaltó que «intentar lastimar a una gobernadora valiente e inteligente, echada para adelante es terrible en términos democráticos». Esta declaración subraya la percepción de un daño potencial al sistema democrático nacional cuando se ataca la figura de un mandatario estatal.
La legisladora argumentó que estas acciones repercuten negativamente en un país que, de acuerdo con los resultados de la última elección, mostró un 54 por ciento de apoyo al gobierno y un 46 por ciento de preferencia por la oposición, cifras que contextualizan el respaldo popular a las administraciones en turno.









