Que Rafael Marín ha decidido meter a fondo el acelerador, en lo que hasta hoy ha sido la no tan equitativa contienda interna por la candidatura morenista a la gubernatura.
El cofundador de Morena dejaría en los próximos días la Delegación del Bienestar de Yucatán, que le había servido de ancla para hacer presencia en Quintana Roo.
Pero lo que fue una solución no terminó siendo tanto.
El extitular de la ANAM se “refugió” en el vecino estado por el veto que le impusieron para ser delegado del Bienestar, de Gobernación o de lo que sea en Quintana Roo.
Con apariciones viernes, sábado y domingo, como eran antaño los estrenos de películas en los cines, el titular del proyecto del Transístmico está visitando Quintana Roo y, si bien tiene una tendencia constante hacia arriba, no le ha dado suficientemente para lo que se necesita cuando falta un mes y una semana para la “decisión”.
La opción es, como dicen en Morena, estar en territorio el mayor tiempo posible. Y no tiene el don de la ubicuidad para estar en Yucatán y en Quintana Roo al mismo tiempo.
Y tiene que estar, sí o sí, en Quintana Roo, de aquí al 22 de junio.









