La renuncia de Cecilia Vidals Rosas a la oficina anticorrupción de la Conade desencadenó una presión administrativa del titular de la dependencia, Rommel Pacheco, quien busca otorgarle una liquidación improcedente y restituirla en sus funciones a pesar de las denuncias por presunta colusión.
El quiebre administrativo y la solicitud de pago indebido
Cecilia Vidals Rosas formalizó su dimisión el 27 de julio, con efectos al 1 de agosto, ante la coordinación general de Órganos Internos de Control de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
A pesar de presentar una renuncia con carácter de irrevocable, la exfuncionaria inició gestiones para obtener una liquidación financiera. Este beneficio carece de sustento legal, ya que el cese de funciones fue una decisión voluntaria de la servidora pública. Según reportes, Vidals justificó esta petición ante sus exsubordinados citando una supuesta autorización de Noé García Ortiz, titular del Órgano Interno de la Secretaría de Educación Pública, para negociar el pago directamente con Rommel Pacheco.
La intervención de Rommel Pacheco en el control interno
El titular de la Conade sostuvo una reunión privada con Vidals Rosas y posteriormente contactó a Perla Anaya Díaz, coordinadora general de Órganos Internos de Control, para solicitar la restitución de la exfuncionaria bajo el argumento de una supuesta colaboración efectiva con su administración.
La pretensión de otorgar una liquidación al margen de la norma, de concretarse, configuraría un daño patrimonial al erario federal. El proceso de salida incluye copias de conocimiento dirigidas a:
- Abel Emilio Castorena Martínez: titular de la Unidad de Vigilancia 1.
- Noé García Ortiz: titular del Órgano Interno de la Secretaría de Educación Pública.
- Rommel Pacheco: titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte.
Historial de colusión y omisión en la fiscalización
La gestión de Vidals estuvo marcada por señalamientos previos de parcialidad y beneficio personal en el ejercicio de sus funciones.
- Nepotismo detectado: la exfuncionaria favoreció la contratación de un pariente directo, además de la esposa de uno de sus subordinados, consolidando una red de intereses dentro del órgano fiscalizador.
- Omisión deliberada: durante su encargo, Vidals evitó señalar irregularidades operativas en la dependencia, manteniendo una alianza estratégica con Guillermo Cortés González, exsubdirector general de la Conade.
- Uso indebido de recursos: Víctor José Mendicuti Gutiérrez, integrante de la misma oficina, ocupó habitaciones en el albergue de Villas Tlalpan, reservado exclusivamente para deportistas, bajo el pretexto de una fractura ósea.
- Simulación académica: el hijo de Alejandro Rangel López obtuvo la liberación de su servicio social en la institución sin haber asistido a las instalaciones de la dependencia.
Cierre de expedientes y vulnerabilidad en la Conade
La oficina dirigida por Vidals desestimó denuncias de gravedad institucional, incluyendo casos de hostigamiento y acoso.
Aglaé Madrigal Flores, encargada del área de Quejas, Denuncias e Investigaciones, archivó la carpeta contra Luis Emir Delint Armengol, exdirector de Activación Física y Recreación, argumentando falta de elementos, pese a las acusaciones de una empleada que resultó despedida tras el proceso. Estas acciones replican prácticas observadas en la gestión anterior de Ana Guevara, donde colaboradores como Arturo Contreras enfrentaron sanciones de la Secretaría de la Función Pública por permitir el uso de Villas Tlalpan a personal no deportivo.









