Redacción/CARIBE PENINSULAR
CIUDAD DE MÉXICO.– A unas horas del arranque formal del Proceso Electoral Federal 2026-2027, Claudia Arlett Espino presentó su renuncia irrevocable a la Secretaría Ejecutiva del Instituto Nacional Electoral (INE), considerada la segunda posición de mayor relevancia dentro del organismo.
La dimisión, con efectos a partir de este miércoles 9 de septiembre, fue presentada ante la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, y obedece, de acuerdo con la propia funcionaria, a motivos de salud y a la necesidad de encontrar un equilibrio entre sus responsabilidades profesionales y su vida personal.
“Considero que el nivel de exigencia que requiere la organización de una elección concurrente de los cargos federales y de las 32 entidades federativas que estarán en disputa en los procesos federal y local 2026-2027, no me permite en estos momentos fortalecer mi vínculo personal y familiar”, señaló Espino en su carta de renuncia.
La salida ocurre un día antes del inicio formal del proceso electoral 2026-2027, en el que se renovará la Cámara de Diputados y habrá elecciones locales en las 32 entidades federativas, incluidas 17 gubernaturas.
Entre los estados que renovarán gubernatura se encuentra Quintana Roo, donde ya está en marcha la disputa interna de los partidos rumbo a la sucesión de 2027.
Espino llegó a la Secretaría Ejecutiva en noviembre de 2024, después de un prolongado periodo en el que el Consejo General del INE no había logrado alcanzar acuerdos para ocupar definitivamente uno de los cargos centrales en la estructura electoral.
La Secretaría Ejecutiva tiene una función estratégica dentro del organismo, pues participa en la coordinación de las áreas operativas encargadas de la organización de las elecciones y en el despliegue de la estructura electoral en todo el país.
En su escrito, Claudia Arlett Espino agradeció a Taddei Zavala haberla propuesto ante el Consejo General y aseguró concluir su gestión “con gratitud y satisfacción por el trabajo realizado”.
También manifestó su disposición para colaborar en el proceso de transición, con el propósito de evitar afectaciones en la operación de la Secretaría Ejecutiva durante el inicio del proceso electoral.
La renuncia se produce además en un momento de tensiones y diferencias internas dentro del Consejo General del INE, que en los últimos meses ha registrado desacuerdos entre sus integrantes sobre distintas decisiones relacionadas con la organización electoral.
Con la salida de Espino, el INE deberá nuevamente cubrir una de sus posiciones operativas más importantes, justo cuando comienza la organización de las elecciones de junio de 2027.








