Unidades tácticas de la policía brasileña neutralizaron este viernes a un agresor armado con un cuchillo que mantuvo retenidos a trece menores y docentes durante más de dos horas en una escuela de Curitiba, sin registrar heridos entre los cautivos.
Invasión y retención en centro escolar
La intervención policial concluyó con la neutralización del agresor tras un asalto táctico en un aula del complejo educativo.
La portavoz de la policía del estado de Paraná, Leticia Martins, confirmó que el sospechoso superó los muros perimetrales de la escuela CMEI Sao Braz, ubicada en la región de clase media de Curitiba —ciudad de 1,8 millones de habitantes a 400 kilómetros al sur de São Paulo—. El individuo irrumpió directamente en un salón de clases, donde sometió a trece niños y al personal docente.
El resto de la población estudiantil logró evacuar el establecimiento educativo antes del inicio formal de la privación de libertad. Las autoridades no divulgaron las edades exactas de los menores afectados ni la identidad del atacante.
Amenazas de incendio y fracaso de la negociación
El agresor roció el aula con un líquido inflamable y amenazó con quemar vivos a los rehenes antes de ser neutralizado por los equipos especiales.
Durante el cautiverio, que se prolongó por más de 120 minutos, el sujeto vertió una sustancia con fuerte olor a combustible tanto sobre su propia humanidad como en las inmediaciones de los menores.
La portavoz Martins indicó que los equipos de negociación agotaron las instancias de diálogo, pero concluyeron que la única alternativa para salvaguardar la vida de los menores era la neutralización del sujeto, ante la inminencia del fuego.
Asalto táctico y perfil del agresor
El comandante policial Alexandre Lopes Dias confirmó que el atacante padecía esquizofrenia y que la incursión táctica priorizó la seguridad de los infantes.
Minutos antes de la culminación del operativo, se registraron dos detonaciones controladas en el perímetro escolar. Tras las explosiones, los agentes ingresaron al aula mediante un despliegue táctico de precisión y evacuaron a los menores en brazos.
El comandante de la policía local, Alexandre Lopes Dias, reveló que el individuo presentaba un cuadro clínico de esquizofrenia, aunque omitió detalles sobre los motivos que detonaron la incursión. El Ayuntamiento de Curitiba anunció la activación inmediata de protocolos de asistencia psicológica destinados tanto a los menores rescatados como a los docentes y familiares afectados por la fractura institucional y el trauma del atentado.










