Cuatro aviadores de la Marina estadounidense se eyectaron a salvo el 17 de mayo de 2026 tras una colisión de dos aviones EA18-G Growlers durante el espectáculo aéreo Gunfighter Skies en la Base de la Fuerza Aérea de Mountain Home, Idaho. El incidente no dejó heridos.
El incidente en Mountain Home: colisión y evacuación aérea
Dos aeronaves de la Marina de Estados Unidos chocaron y se precipitaron a tierra el domingo 17 de mayo de 2026, durante una demostración en el espectáculo aéreo Gunfighter Skies, celebrado en la Base de la Fuerza Aérea de Mountain Home, en el oeste de Idaho. Las autoridades confirmaron que cuatro aviadores se eyectaron con éxito de los aviones. La comandante Amelia Umayam, portavoz de las Fuerzas Aéreas Navales de la Flota del Pacífico, identificó los aparatos involucrados como dos EA18-G Growlers, pertenecientes al Escuadrón de Ataque Electrónico 129, con base en Whidbey Island, Washington. Los cuatro tripulantes de ambas aeronaves activaron sus sistemas de eyección y, tras descender de forma segura, fueron trasladados para evaluación por parte del personal médico, según el comunicado de Umayam. La colisión se encuentra actualmente bajo investigación.
La secuencia del evento: grabaciones y testimonios
Múltiples grabaciones, difundidas por espectadores a través de plataformas en línea, capturaron los momentos de la colisión. Estos videos muestran claramente cuatro paracaídas abriéndose en el cielo mientras los aviones militares caían hacia el terreno adyacente a la base, localizada a aproximadamente 80 kilómetros (50 millas) al sur de Boise. Uno de los testimonios clave fue el de Shane Ogden, quien estaba filmando el evento aéreo. Su metraje documenta el acercamiento de los dos aviones, el contacto visual que parece establecerse entre ellos, y el posterior giro en tándem de las aeronaves. Acto seguido, se observa a los tripulantes eyectándose y el despliegue de sus paracaídas. Finalmente, los aviones impactan contra el suelo, generando una explosión visible, mientras los aviadores descienden en las cercanías. Ogden relató en un mensaje de texto que continuó filmando tras el choque, esperando que las aeronaves se separaran, y se retiró poco después para no interferir con los equipos de emergencia.
La respuesta inmediata y el cierre de la base
La respuesta al incidente fue prioritaria en la Base de la Fuerza Aérea de Mountain Home. Tras el choque, la base emitió un comunicado en redes sociales informando sobre su cierre inmediato para gestionar la situación. Kim Sykes, directora de marketing de Silver Wings of Idaho, organización que colaboró en la planificación del espectáculo aéreo, confirmó que ninguna persona en la base militar resultó herida. Sykes enfatizó la importancia de la seguridad de todos los involucrados, afirmando: «Todos están a salvo y creo que eso es lo más importante». El Servicio Meteorológico Nacional reportó condiciones climáticas de buena visibilidad y vientos con ráfagas de hasta 47 kilómetros por hora (29 mph) en el momento aproximado de la colisión, factores que serán considerados en la investigación en curso.
Historia de la seguridad en espectáculos aéreos: un balance complejo
El espectáculo aéreo Gunfighter Skies de este año marcó el retorno del evento a la base de Mountain Home desde 2018. En aquella ocasión, un piloto de ala delta perdió la vida en un accidente durante una presentación. La industria de los espectáculos aéreos ha dedicado años de esfuerzo a la mejora de la seguridad en los aproximadamente 200 eventos anuales que se celebran en Estados Unidos. John Cudahy, presidente y director general del Consejo Internacional de Espectáculos Aéreos, destacó que, históricamente, se registraba un promedio de alrededor de dos muertes al año en estos eventos. Sin embargo, en la última década, esta cifra ha descendido, situándose más cerca de una muerte anual.
Avances y desafíos en la protección de la aviación acrobática
La evolución en las medidas de seguridad ha demostrado resultados tangibles. Por ejemplo, no se reportaron muertes en espectáculos aéreos en 2025 ni en 2024. Además, no se ha registrado ninguna víctima mortal entre los espectadores de espectáculos aéreos desde 1952. Cudahy subrayó esta mejora, declarando que la industria ha disfrutado de un «período sin precedentes de pocos accidentes» en términos de seguridad. A pesar de estos avances, incidentes graves continúan ocurriendo, como el de 2003, cuando una aeronave del grupo de acrobacia Thunderbirds se estrelló durante una maniobra. En ese suceso, el piloto logró dirigir el avión lejos de la multitud y eyectarse con éxito, sin sufrir heridas, menos de un segundo antes del impacto. Más recientemente, en 2022, un accidente en un evento en Dallas involucró la colisión de dos aviones militares antiguos, resultando en la muerte de seis personas. Estos eventos resaltan la complejidad de mantener la seguridad en demostraciones de alto riesgo, donde el balance entre el espectáculo y la protección es una constante.









