Redacción
PLAYA DEL CARMEN– Luego que buzos brasileños ocasionaran daños en vestigios milenarios ubicados en el cenote «Hoyo negro» de Tulum, un integrante de este gremio hizo un llamado a las autoridades para «endurecer las reglas», con el fin de que no ocurran casos como el ocurrido en dicho municipio del centro de Quintana Roo.
En entrevista, Ramón Magaña, instructor de buceo de Phantom Divers Playa del Carmen, afirmó que buzos que provienen de otros países y otros estados de la República Mexicana suelen llegar en temporadas altas a destinos del Caribe Mexicano a bucear en el mar y cenotes, sin contar con las certificaciones o permisos que otorgan las autoridades mexicanas.
De acuerdo con el entrevistado, además de los permisos que da la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) para realizar actividades de buceo y avistar especiales como el tiburón-toro o el tiburón-ballena, también la Secretaría de Turismo federal otorga anuencias.
Precisó que la certificación de la Sectur no es exclusiva para la práctica del buceo, pues también es dirigida para los prestadores de servicios turísticos en general.
En ese sentido, el entrevistado señaló que incluso en cada temporada alta hay buzos de otros países que llegan a esta zona de la entidad con su respectivo equipo y rentan lanchas, para ofrecer servicios más baratos.
Agregó que al ser increpados por integrantes de este gremio establecido, los buzos foráneos suelen argumentar que pagan todos los impuestos que realizan los regularizados.
Ante esta situación, Ramón Magaña consideró que estas malas prácticas están empañando la imagen del buceo en Quintana Roo, por lo que pidió a las autoridades tomar cartas en el asunto a la brevedad.
Los daños en el cenote «Hoyo negro» fueron dados a conocer la semana pasada por especialistas, quienes denunciaron afectaciones en restos arqueológicos y paleontológicos, luego del ingreso no autorizado del grupo de buzos extranjeros.
De acuerdo con los espeleobuzos Alejandro Álvarez y Alberto Nava, integrantes del Proyecto Espeleológico Tulum y vinculados al hallazgo del esqueleto de “Naia” en 2007, el incidente ocurrió durante trabajos científicos realizados en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Los especialistas afirmaron que el acceso indebido provocó la alteración del sedimento en el fondo de la cavidad, considerado clave para el estudio de los primeros habitantes del continente y de la fauna del Pleistoceno.
SIM









