Redacción
ASUNCIÓN.— El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó este jueves su renuncia al cargo, en medio de una crisis política y financiera provocada por la intervención de Ueno Bank, entidad bancaria con la que mantuvo vínculos empresariales y que recibió millonarios depósitos de instituciones públicas durante su administración.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, expresó el mandatario en un video difundido a través de su cuenta de X.
La dimisión se produjo después de que un grupo de 35 diputados opositores impulsara un procedimiento de juicio político contra Peña, al que responsabilizan de presuntos conflictos de interés y omisiones relacionadas con la crisis de la institución financiera.
El ahora exmandatario reconoció la gravedad de la situación y ofreció disculpas a los ciudadanos, aunque no aceptó responsabilidad directa por las irregularidades que provocaron la intervención bancaria.
“También quiero pedir disculpas al pueblo. Si en algún momento he fallado, nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí”, manifestó.
La crisis comenzó a agravarse el 3 de noviembre, cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) anunció el inicio del procedimiento de resolución de Ueno Bank, tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50 por ciento del mínimo legal exigido.
La institución financiera contaba con aproximadamente 2.9 millones de clientes, en un país de alrededor de 6.1 millones de habitantes, por lo que su intervención generó preocupación entre los ahorradores y protestas contra el gobierno.
De acuerdo con los reportes de las autoridades financieras, durante las revisiones se identificaron deficiencias en la documentación de operaciones crediticias y transacciones con empresas vinculadas al grupo controlador del banco.
Santiago Peña había sido accionista de una empresa relacionada con Ueno Bank hasta marzo de 2025, circunstancia que alimentó los cuestionamientos sobre sus vínculos con la institución financiera.
Además, durante su gobierno, entidades públicas como el Instituto de Previsión Social (IPS), encargado de administrar recursos de pensiones, mantuvieron depósitos millonarios en el banco intervenido.
La oposición paraguaya acusó al gobierno de no actuar oportunamente frente a las señales de deterioro financiero y promovió acciones para determinar posibles responsabilidades políticas.
En medio de la controversia, Peña suspendió su participación en la Cumbre Iberoamericana, programada en Madrid, para atender la crisis interna.
También se registraron cambios en la conducción del Banco Central y medidas para iniciar la devolución de recursos a los depositantes afectados.
En su mensaje de despedida, Peña sostuvo que una de sus principales preocupaciones es garantizar que los ciudadanos recuperen sus ahorros.
Pidió que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su función y que se protejan tanto los recursos de los particulares como los fondos públicos comprometidos.
El Banco Central informó que el procedimiento de resolución de Ueno Bank contempla mecanismos de protección a los depositantes y una cobertura de hasta 228.3 millones de guaraníes por persona, conforme a la legislación paraguaya.
La autoridad monetaria también anunció el inicio de pagos a un primer grupo de ahorradores con depósitos de hasta 10 millones de guaraníes, sujetos a las condiciones establecidas.
La renuncia de Santiago Peña abre un proceso de sucesión presidencial que deberá resolverse conforme a la Constitución paraguaya.
El Congreso tiene que pronunciarse sobre la dimisión y, de concretarse la salida definitiva, corresponde al vicepresidente Pedro Alliana asumir la Presidencia.
Peña llegó al poder el 15 de agosto de 2023, como candidato del Partido Colorado, con un mandato previsto hasta 2028.
Su renuncia, presentada este 5 de noviembre de 2026, ocurre después de poco más de tres años en el cargo y en medio de investigaciones sobre las operaciones financieras de Ueno Bank y sus relaciones con instituciones públicas.










