La designación de coordinadores estatales en Morena detonó una profunda fractura interna, marcada por el intervencionismo de gobernadores, encuestas cuestionadas, guerra sucia y la rebelión de aliados partidistas como el Partido del Trabajo y el Partido Verde.
El intervencionismo estatal y la erosión de las encuestas
El proceso de selección evidenció el uso del aparato público y la manipulación de sondeos, relegando a perfiles respaldados por la presidencia y generando fricciones insostenibles con las fuerzas aliadas.
El mecanismo para definir a los “coordinadores estatales para la defensa de la Cuarta Transformación” expuso una marcada vulnerabilidad institucional dentro de Morena. Diversos estados gobernados por el partido oficial registraron la injerencia directa de mandatarios estatales, el despliegue de recursos públicos y la pérdida de credibilidad en los instrumentos demoscópicos utilizados.
A esta parálisis interna se sumó el descontento de los socios de la coalición, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Ambas fuerzas políticas denunciaron el incumplimiento sistemático de acuerdos cupulares y rechazaron los nombramientos unilaterales, condicionando su permanencia en los bloques estatales.
| Entidad | Conflicto Principal | Actores Involucrados | Impacto en la Alianza |
| Zacatecas | Imposición de coordinación y ruptura con bases no monrealistas | Verónica Díaz Robles, David Monreal, Ulises Mejía | Amago de abandono de coalición por parte del PT |
| Baja California | Acercamientos polémicos y actos anticipados de campaña | Julieta Ramírez Padilla, Marina del Pilar Ávila, Jaime Bonilla | Amenazas de fractura total y ruptura con el PVEM |
| Chihuahua | Disputa por candidaturas al Senado y división entre corrientes locales | Andrea Chávez, Juan Carlos Loera, Cruz Pérez Cuéllar | Fricción interna severa y señalamientos de guerra sucia |
| Morelos | Imposición de candidatura estatal y rechazo a liderazgos afines al gobernador saliente | Margarita González Saravia, Cuauhtémoc Blanco, Lucy Meza | Salida de figuras clave hacia la oposición (Frente Amplio) |
| Guerrero | Control político regional y tensiones por candidaturas locales frente al oficialismo estatal | Félix Salgado Macedonio, Evelyn Salgado, Mario Moreno Arcos | Descontento de aliados locales y fuga de cuadros hacia Movimiento Ciudadano |
| Chiapas | Inconformidad por designación de candidatura y reacomodo de fuerzas del PVEM | Eduardo Ramírez Aguilar, Sasil de León, Pepe Cruz | Riesgo de candidaturas paralelas y competencia directa entre Morena y PVEM |
El descalabro político en Zacatecas y el desafío monrealista
La designación de Verónica Díaz Robles en Zacatecas marginó a los operadores afines al Ejecutivo federal, consolidando el dominio del monrealismo y provocando amagos de insurrección partidista.
En la demarcación zacatecana, el nombramiento de la exdelegada de los programas de Bienestar, Verónica Díaz Robles, sepultó los llamados oficiales a la cohesión interna. El proceso dejó fuera a aspirantes como Ulises Mejía Haro y al legislador José Narro Céspedes, quienes contaban con el respaldo de operadores vinculados al círculo de la presidenta Claudia Sheinbaum, entre ellos el diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar.
La contienda reflejó la intervención directa del gobernador David Monreal para asegurar el triunfo político de Díaz Robles. La exclusión de los contendientes no monrealistas desembocó en ausencias notables durante el anuncio oficial y en advertencias explícitas de movilizaciones por parte de las bases inconformes.
Jaime Bonilla y la vulnerabilidad de Morena en Baja California
La convergencia entre operadores oficialistas y facciones opositoras en Baja California dinamitó la sucesión local y desató una abierta confrontación con el liderazgo nacional de Morena.
Dentro de la geografía bajacaliforniana, la designación de Julieta Ramírez Padilla erosionó su perfil como sucesora natural de la administración estatal encabezada por Marina del Pilar Ávila. Las observaciones por supuestos actos anticipados de campaña se combinaron con un acercamiento político con Jaime Bonilla Valdez, dirigente estatal del PT y opositor directo de la mandataria estatal.
La ruptura de acuerdos locales escaló al plano nacional, donde el PT intensificó las confrontaciones directas contra la dirigencia morenista encabezada por Ariadna Montiel, planteando escenarios de ruptura en entidades estratégicas como Baja California, Guerrero, Michoacán y Baja California Sur de cara al ciclo electoral de 2027.










