|TIERRA DE CHICLE| La falsa travesía sagrada «new age» de los mayas dzulo’ob

Por Gilberto Avilez

En un trabajo del 1 de abril de 2026 donde intenté hacerle saber, al gran vulgo, las diferencias precisas entre lo que representa el Gran Consejo Maya (“oficial”, al servicio del gobierno del estado y a favor del Consorcio Xcaret de Quintana Pali) y el puñado de jefes mayas de Tixcacal Guardia, de Señor, de Chumpón y Chancah Veracruz (disidentes y contrapuestos al oficialismo rastrero del Gran Consejo Maya) que siguieron la lucha por sus derechos culturales y autonómicos frente a Xcaret en los tribunales del país; hice eco a la resolución del 26 de marzo de 2026 de la SCJN, al apuntar lo siguiente:

“Este 26 de marzo –y aunque el proceso jurídico aún no ha terminado- fue una fecha histórica para las luchas recientes del pueblo de la Cruz Parlante, cuyas estructuras de mando militar religiosas actuales, a pesar de sus innegables debilidades producidas por años y años de saqueo territorial, intromisión del estado y neocolonialismo estatal y turistero; son consecuencia de la lucha de liberación de los mayas peninsulares, en eso que se conoce como la Guerra de Castas de Yucatán. El 26 de marzo, del mismo modo, fue un día de reivindicación para la memoria del último general rebelde, José Isabel Sulub Cimá. Ese memorable día, la SCJN defendió al pueblo maya de Quintana Roo de las arremetidas xcaretizadoras. Puso en su lugar a una empresa extractivista que hizo multimillonarios a sus dueños a costa de la tergiversación -o Xcaretización- de la cultura maya. Contra algunos impresentables de una prensa carroñera en Quintana Roo, que siguiendo la coyunda de la derecha aseguraron que en el diferendo Xcaret-Jefes mayas, se trató más de una justicia “selectiva”, de una venganza desde el poder de López Obrador a uno de los dueños de Xcaret, un primo de Roberto Madrazo; hay que aducir que las perlas del racismo caribeño se rebaten arguyendo sus desconocimientos siderales del trabajo de los jefes mayas”.[1]

Posteriormente, los jefes mayas confrontativos al oficialismo étnico representado por el Gran Consejo Maya fijaron una postura sobre las resoluciones recientes de la corte, el 4 de abril pasado, en Tixcacal. Pidieron dialogar de tú a tú con Xcaret, sin intermediarios, pero con respeto e igualdad. La respuesta de Xcaret, posterior a ese 4 de abril fue una serie de escalada mediática, incisiva e intensiva, que ha sobrepasado los límites del racismo estructural, y ha pintado como lo que son a estas élites racistas del más alto nivel económico en el país, así como a sus clases medias y medias altas de medio pelo que conforman lo que Bolívar Echeverría entendió como la “blanquitud”, o bien, lo que Bonfil Batalla entendió como el “México imaginario” de las élites racistas y blancas del país. Mediante las plumas al servicio del consorcio de Quintana Pali –desde tiktoqueros supuestamente bien intencionados, hasta paginuchas facebooqueras con convenios con gobiernos municipales amigos del señor Quintana- han propalado diversos infundios para desestabilizar el criterio de la opinión pública, como el tratar de confundir a los dignatarios mayas disidentes al Gran Consejo Maya oficial, con estos últimos. O caricaturizar sus demandas, diciendo que ahora se cobrarán por “bordados mayas” en las vestimentas que utilicen mujeres no indígenas, o se impedirán que personas distintas al pueblo maya comercialicen con las “gastronomías ancestrales mayas”, hasta el impedir nombres de personas en maya.

image 42
|TIERRA DE CHICLE| La falsa travesía sagrada "new age" de los mayas dzulo'ob 4

Ha sido tanto el desprecio y ninguneo, que algunas plumas aviesamente racistas han promovido que, ahora, con la puesta en jaque de algunas ofertas turísticas de Xcaret, Quintana Roo acabaría con los huevos de oro del turismo, “y las plumas” que queden después de la hecatombe del turismo en Quintana Roo, solo servirán para que estos mayas salvajes “renuevan sus penachos” en sus aldeas paleolíticas. De esa clase y de peor calado, es lo que se han estado vertiendo en las redes en contra de estos dignatarios mayas opuestos a Xcaret, de un racismo acéfalo lleno de lugares comunes y vacíos de historia, como bien lo apuntó en redes una internauta de nombre Valeria S.F., al parecer, antropóloga del INAH. Esta internauta, recientemente apuntó en su red de Facebook, una sintética y exacta radiografía de estos “saldos” que nos dejó el turismo extractivista en 50 años de convivir con los mayas herederos de la Guerra de Castas y mayas yucatecos (que se aúna con las falencias ambientales, la inseguridad, el turismo narcótico, la falta de identidad regional, la corrupción sistémica de la clase política, el desbarajuste urbano):

“La identidad de un gran sector de la sociedad del norte de Quintana Roo es tan vacía y superflua que su único arraigo cultural es el de un parque temático de diversiones que banaliza, romantiza y mercantiliza la cultura maya. Esta condición se puede explicar muy bien por dos elementos. Primero: la creación reciente del polo turístico de la Riviera Maya (nombre comercial) y con ello la inmigración de personas ya sea de otra entidad mexicana o del extranjero. Segundo, que el acercamiento que tienen estas personas al conocimiento de las culturas prehispánicas y en específico de lo maya es a través de la ideología new age y las pseudociencias. Así que no es de sorprender (pero sí de horrorizar) que haya tanta gente indignada y enojada con el tema de la suspensión de la puesta en escena de la  «Sagrada Travesía Maya”.[2]

Es el mundo al revés. Estos canoeros Whitexicans no se enojan por el nivel brutal de inseguridad que existen en las zonas turísticas y en todo el territorio de Quintana Roo. No se ofenden y se escandalizan por las miles de desapariciones que existen en el estado. No se ofendieron y protestaron con las privatizaciones de las playas y cenotes en el estado. Tampoco se ofendieron con la clase política corrupta y falta de democracia. Para estos “whitexicans” provenientes la mayoría de fuera de la península o del extranjero, blancos en su mayoría, cuales nuevos encomenderos, se ofenden contra estos insensatos y necios mayas que deciden defender su autonomía, su cultura, su identidad propia de pueblos originarios. Se ofenden porque estos mayas no se quedan a seguir cuidándoles sus jardines de sus casas u hoteles, o trabajar de camaristos o en los restaurantes sirviéndoles sus daiquiris. Se ofenden porque estos mayas deciden cuestionar e ir en contra de la soberbia del turismo extractivista de su cultura, representado por la Xcaretización de mayaland, por la burda tramoya de su cultura que oferta Xcaret mediante sus festivales de vida o muerte, sus areitos, sus interpretaciones deformadas de la historia maya, o por sus “travesías” seudo sagradas y seudo mayas.

Lo peor de todo esto, no es la protesta y la marcha que realizaron un puñado de whitexicans (no llegaron ni a cien) en Playa del Carmen. Lo burdo de esto es que algunos mayas –como algunas páginas de José María Morelos- acepten las posiciones racistas de Xcaret y los canoeros. Vaya, con decir que hasta muchos ya se preocupan por la muerte por hambre de un puñado de artesanos que fabrican remos para la travesía seudo maya que no se organizará este año, oriundos de Santa Gertrudis, Quintana Roo.

Que la vida de un pueblo como Santa Gertrudis dependa de cuántos remos venda anualmente, me parece no solo risible, sino que hasta bochornoso cuestionarlo o debatirlo. Es una muestra más del colonialismo interno que aún subiste en regiones indígenas en el país.

Ante la infodemia de Xcaret y las muestras palmarias de racismo de los canoeros y las plumas meretrices de la «sociedad blanca» en QRoo que piensan que los mayas solo sirven de jardineros o de camaristos, tenemos una y otra vez que abordar este fenómeno desde los marcos de la academia y del periodismo comprometido con las luchas autonómicas del pueblo maya. Lo jodido es que somos un puñado nomás analizando esto de forma seria y con todos los aparatos críticos que nos otorgan las ciencias sociales, la antropología, el derecho indígena y la historia de los cruzoob. ¿Dónde estan los turismólogos de café aguado de la UQRoo? En sus seminarios pedorros, hablando de otras cosas, o comprando en Liverpool.

image 43
|TIERRA DE CHICLE| La falsa travesía sagrada "new age" de los mayas dzulo'ob 5

En estos precisos momentos, Grupo Xcaret y todo su poderío económico, está haciendo una guerra de Castas mediática a los dignatarios mayas que le ganaron ante la SCJN. Es la infodemia mezclada con racismo y desprecio. Por otra parte, los que marcharon hoy (un puñado solamente, sin convocatoria alguna, y con refuerzos ridículos del Gran Consejo Maya representados por su presidente Simón Caamal y su secretario, Gabino Cruz Yeh[3] por sus travesías de la Nueva Era, icónicamente se muestran como lo que son: unos racistas embutidos de crasa ignorancia que entienden a la cultura maya según lo que leen en sus libros de la Nueva Era.

Como parte de estas nuevas problemáticas, de la lucha de los jefes mayas de Tixcacal Guardia et al contra la Xcaretización de Mayaland, de la cancelación de la seudo travesía seudo sagrada seudo maya galáctica, y de las protestas de los Whitexicans de Playa del Carmen al respecto, comparto de nuevo un texto que escribí hace unos años en Caribe Peninsular, abordando, explicando, cuestionando y redarguyendo de falsa la seudo Travesía Seudo Maya de Xcaret:

Xcaretización: la falsa travesía maya[4]

En su imprescindible obra sobre la historia de Yucatán, el fraile Diego López de Cogolludo, asienta sobre las peregrinaciones prehispánicas efectuadas a las islas de las golondrinas, Cozumel, del modo siguiente: “era Cozumel el mayor santuario para los indios que había en este reino de Yucatán, y a donde recurrían en romería de todo él por unas calzadas que le atravesaban todo, y hoy permanecen en muchas partes vestigios de ellas, que no se han acabado de deshacer, y así había allí grandes kues, adoratorios de ídolos”.

Aún bien entrado el siglo XVII, en el que Cogolludo escribió su obra sobre la historia de la Península, el fraile historiador franciscano señalaba que entre los mayas de su época se seguía conservando la memoria de que la  isla de Cozumel era “el supremo santuario, y como romano de esta tierra, donde no sólo los moradores de ella, pero de otras tierras concurrían a la adoración de los ídolos, que en ella veneraban, y se ven vestigios de calzadas que atraviesan todo este reino, y dicen rematan a lo oriental de él en la playa del mar, desde donde se atraviesa un brazo de él, de distancia de cuatro leguas, con que se divide esta Tierra Firme de aquella isla. Estas calzadas eran, como caminos reales, que guiaban sin recelo de perderse en ellos, a las ofrendas de sus sacrificios, a pedir el remedio de sus necesidades, y a la errada adoración de sus dioses fingidos”.[5]

La prueba etnohistórica de los peregrinajes prehispánicos a Cozumel, se refrenda con los vestigios urbanísticos que se han podido conocer por la moderna arqueología, de muchos sacbeob’s en la costa oriental de la Península que confluyen hacia Cozumel.[6] Comentando sobre esto con una colega arqueóloga, esta me hizo saber que posterior del comienzo del periodo postclásico (918 d.c) y la influencia náhuatl a tierras peninsulares, nuevos cuchcabales de la costa oriental (como Ecab, Uaymil y Chetumal) comenzaron a tener un mayor número de habitantes, y así florecieron sitios importantes como Cobá y Tulum;[7] y la isla de Cozumel, que fungía como lugar central del mercado regional junto con Chichén, Maní e Izamal, tuvo un mayor auge con la presencia del culto a la diosa Ixchel, divinidad de la medicina y la fertilidad, así como de los ritos lunares.

En la crónica de los antepasados de los mayas, que se encuentra en El libro del Chilam Balam de Chumayel, se lee que Cozumel fue el acceso de entrada o el comienzo de una nueva historia que se presentaría en el tiempo de las invasiones putunes (850-950)[8]: “Entonces se multiplicó la muchedumbre de los hijos de las abejas, en la pequeña Cuzamil. Y allí fue la flor de la miel, la jícara de la miel y el primer colmenar y el corazón de la tierra”.[9] Estas son las palabras del Chilam Balam. Y Thompson, en Historia y Religión de los Mayas, refiere la llegada de los itzaes, fundadores de pueblos y revitalizadores de antiguos sitios, como Chichén y “Bhakalal”, a principios del siglo X. En sus notas al pie de página del Chilam Balam de Chumayel, Miguel Rivera Dorado acota que Cozumel fue el lugar fundamental de asentamiento y dispersión de los itzaes putunes y de otros grupos de mercaderes chontales con fuerte influencia nahuatl; Cozumel, además, era un punto estratégico en la ruta comercial que rodeaba a la Península.

Thompson, al respecto, indica que, a Cozumel, siendo el punto de partida de los putunes para la conquista de tierra firme, acudían peregrinos al santuario dedicado a la diosa Ixcheél, “diosa de los putunes y de los mayas yucatecos, de Tabasco, de Xicalango y Campeche”. Este peregrinar, desde luego, estaba imbricado del comercio de productos como la miel que abundaba en la isla, así como seguramente de otros productos del mar. Cozumel, además, era un importante centro de distribución de las salinas del norte, y un lugar de descanso de los comerciantes marinos putunes, en su ruta hacia Centroamérica.[10] Citando a Cogolludo, Thompson comparte esta interesante descripción de esa diosa lunar llamada Ixcheél, y que tiene, sin duda, reminiscencias con otro ídolo que aparecería en la medianía del siglo XIX, un milenio después y varios cientos de kilómetros tierra adentro del viejo centro ceremonial religioso de Ixcheél, a donde acudían peregrinos de lejos y de cerca: “Era una gran figura de cerámica unida a la pared del santuario con mortero. Detrás había algo semejante a una sacristía con una puertecita oculta que daba a la espalda del ídolo, y por ella respondían los sacerdotes a las peticiones que se le hacían a aquél…La memoria popular es mucho más importante de lo que suele creerse y tal vez la cruz parlante de los mayas rebeldes del Yucatán oriental, con un hombre oculto para pronunciar los oráculos, fuera un caso de memoria popular en el siglo XIX”.[11]

En Cozumel, el cronista primero de estas tierras, Bernal Díaz del Castillo, encontró a una india de Jamaica que, dos años atrás naufragó con otros 9 indios jamaicanos que iban a pescar a una isleta cercana a su isla; su deriva en mar abierto los arrojó a esa otra isla. Todos, salvo ella, terminaron como sacrificios humanos de los dioses de los mayas cozumeleños. Otra curiosidad que refiere el cronista, es sobre la existencia, en Cozumel, “de muchos puercos de la tierra, que tienen sobre el espinazo el ombligo”. ¿A qué animales se referirá el cronista?

Estas cosas que he referido hablan sobre la inconmensurable importancia de Cozumel en varios tópicos: la existencia de los sacrificios humanos, la reconfiguración demográfica de la costa oriental en tiempos prehispánicos ocasionada por la expansión putún, y la importancia del comercio y el rito que se dio tanto en tierra firme como en las costas e islas que rodean la Península: Cozumel era un puerto de abrigo y de intercambio, abierto a la primera conexión caribeña llevada a cabo por los “fenicios” putunes.  Posterior de la debacle de la conquista –las peores escenas de esta guerra genocida, sucedieron en Uaymil-Chetumal con el desbarato de los Pacheco y el genocidio de los mayas sur-orientales-, la Costa Oriental tuvo una merma demográfica que solo se pudo subsanar hasta bien entrado el siglo XX con las políticas de colonización dirigidas del Estado postrevolucionario.

El hecho histórico que señaló, las peregrinaciones hacia el santuario de Ixcheél en Cozumel, está más que comprobado. Esto no se discute. Pero como antes he tratado de dilucidar cuando he hablado de la Xcaretización de la cultura maya, resulta muy cuestionable la forma como un corporativo internacional, como lo es Xcaret, utiliza segmentos o tramos –generalmente, tramos prehispánicos- de la historia maya para sus fines personales: Xcaret mismo, se ha autonombrado, “guardián de vestigios arqueológicos”, cuando esto le incumbe expresamente al Estado.[12] Xcaret, aparte de una zona arqueológica que se ubica dentro de ese parque, sus voceros están convencidos de que “ha recuperado diversas tradiciones, como el juego de pelota maya, la travesía de caoneros, así como el festival de Vida y Muerte. Aparte son sus UMAS privadas y su vocación de “ambientalista” de la flora y fauna endémica de la región. Pero Xcaret es una empresa internacional que, según ella, realiza, con un staff de historiadores, antropólogos y expertos en temas mayas, la “recreación” de un pasado que, a pesar de esa pretensión de cientificidad histórica, se mueve entre el burdo new age, el romanticismo histórico, y una pretendida espiritualidad que necesita con enjundia el turista conquistador. En un texto anterior he referido esto: “En la Xcaretización de la Península, todo es vendible, todo es comprable, incluido mapas y geografías de la historia, casonas henequeneras y decimonónicas, gastronomías y, horror de horrores, hasta los cenotes. En la Xcaretización de la cultura maya, la historia de un pueblo se convierte en una puesta en escena de Broadway, o en una diversión inconsútil, un sueño lúdico pero sustentable. Xcaret-México es descrito de la siguiente manera: “Con más de 7 mil 5000 representaciones el espectáculo cumple este mes dos décadas en las que ha asombrado a más de 16 millones de turistas. El trabajo en el escenario está a la altura de las más famosas puestas en escena de Broadway. En él participan más de 300 músicos y artistas que presentan danzas y juegos de pelota prehispánica, bailes típicos y escenas de algunas leyendas populares”.[13] Entre la utilización y “recreación de la historia”, Xcaret, en palabras de sus chilames personales, escribe esta chorada de misticismo insufrible:

“Cíclicamente los mayas renovaban su compleja cosmogonía o maneras de ver el mundo, a través de diversos rituales. Uno de ellos era la travesía desde la que hoy se conoce como Xcaret, que antiguamente se llamaba Polé –palabra relacionada con los ricos intercambios que se daban en la época– a Cozumel, palabra derivada del maya kosom “golondrina” y lu’umil “lugar de”. El sentido último de la travesía era la renovación de la vida y con ello de la persona, como un rito de paso de los dzules, quienes eran puestos a prueba navegando de Polé-Xcaret a Cozumel, santuario último de Ixchel. La travesía era una forma de evocar la mística del ciclo eterno del día y la noche, la lucha sempiterna de la luz y la oscuridad, la dualidad que permite mantener el equilibrio cósmico entre las fuerzas de la naturaleza y el hombre”.[14]

La mística y la “sacralidad” de la historia de un “secreto maya” se recrea nuevamente ahora, en estas tierras tropicales donde todo, absolutamente todo, hasta la árida arqueología y la aburrida historia, son reinterpretadas en términos de venta: los mayas no tuvieron vida cotidiana, tuvieron pura sacralidad cosmogónica. Y en el correlato actual, los mayas de la Zona Maya (José María Morelos, Felipe Carrillo Puerto y Lázaro Cárdenas), para Xcaret, mejor que se queden como “voluntarios” de los otros “voluntarios” que sí cuentan: el porcentaje multicultural de los mayas occidentales –franceses, españoles, argentinos, italianos, suizos, “americanos”- que se preparan medio año para su viaje iniciático. Veamos lo que dice Leticia Aguerrebere, de la Dirección Corporativa de Arte, Cultura, Producción y Festivales de Grupo Experiencias Xcaret, encargada de la treceava edición de la Travesía Sagrada Maya. En la conferencia de prensa del día 7 de mayo de 2019, en el que dieron a conocer los días para la “recreación” de la “Travesía Sagrada Maya”, Aguerrebere comentó los antecedentes de la TSM:

“Esto nació para recrear esta tradición ancestral que había caído en desuso por más de 500 años aquí en todo lo que es la Península”. Para el Grupo Xcaret, el “proyecto Travesía Sagrada Maya” crea “comunidad” y fortalece “a este destino no solamente como de sol y playa sino como de turismo cultural que es lo que apunta esta Travesía Maya. Es un proyecto único en todo México: no es un triatlón, no es una carrera, no es una regata, es algo muy exclusivo de nosotros los quintanarroenses, y es un diferenciador importantísimo por lo que conlleva este proyecto. Trabajan con nosotros como voluntarios mucha gente de comunidades de zona maya…Nos apegamos a la historia en este proyecto para todo lo que hacemos, desde el Chilam Balam de Chumayel, en el INAH, toda la parte de investigación, las diferentes personas, la UNAM, con todos ellos nos hemos apoyado para llegar a ver a una Ix Chel como la vemos ahorita, por ejemplo su traje, sus collares, el ojo divino que tiene pintado porque es diosa, todo eso está investigado y sustentado todo lo que ven en esta travesía”.[15]

Como antes el Estado y los mayistas nos daban una imagen de la historia de los mayas, ahora, en estos tiempos de la postverdad,[16] Xcaret, un corporativo que quinta-esencializa la relación colonialista del turismo conquistador frente al pasado y presente maya, se convierte en lo que Hobsbawn y Rangel han denominado como la invención de la tradición: tradiciones de 20 años que se hacen milenarias apelando a un discurso histórico cuestionable, a la recreación de un mito empresarial y la puesta en marcha de una Xcaretización de la cultura maya: lo maya visto a través del ojo omnisciente del Gran Parque. La pregunta es, la misma que me hace siete años: ¿cómo salir de este parque? Los jefes mayas de Tixcacal Guardia, de Chumpón, de Señor, de Chancah Veracruz, entre otras comunidades, que cuestionaron a Xcaret desde mayo de 2023, nos han dado el mapa y brújula para salir de este parque maldito.

image 44
|TIERRA DE CHICLE| La falsa travesía sagrada "new age" de los mayas dzulo'ob 6

[1] Gilberto Avilez Tax. “Mayas VS. Xcaret. Breve Guía para no tan enterados”. Caribe Peninsular. 1 de abril de 2026.

[2] Comentario de Valeria S.F en su Facebook personal. 17 de abril de 2026.

[3] Ambos, alfiles y peones étnicos del detestable Carlos Joaquín González.

[4] Texto aparecido en Caribe Peninsular el 12 de mayo de 2023.

[5] Diego López de Cogolludo, 1954:347.

[6] Cfr. Shankari Patel, “Pilgrimage and Caves on Cozumel”. En Stone Houses and Earth Lords: Maya Religion in the Cave context, editado por Keith M. Prufer y James E. Brady. University Press of Colorado. 2005.

[7] Conversación con la arqueóloga Cecilia Medina. 7 de mayo de 2019.

[8] En la entrada “Putún” de la Wikipedia, se apunta lo siguiente sobre los putunes: “Putún es el nombre de una etnia maya que puede considerarse periférica a la civilización maya precolombina. Según la enciclopedia Yucatán en el tiempo y algunos otros autores citados por la propia enciclopedia, los putunes son identificados e inclusive asimilados a los chontales de Tabasco. Tuvieron su asiento principal y original en el delta de los ríos Usumacinta y Grijalva, una región de ríos, riachuelos, lagunas y pantanos en donde predominaba el transporte acuático, así como alrededor de la Laguna de Términos y a lo largo de los numerosos ríos que ahí desembocan, aunque se considera que con el tiempo habitaron áreas extendidas y constituyeron cacicazgos importantes, como el de Chakán Putún y el de Chactemal…” “Putún”. Wikipedia. Consultado el 18 de abril de 2026.

[9] Chilam Balam de Chumayel. Edición de Miguel Rivera. Alianza Editorial. Madrid. 2017, p. 123.

[10] J. Eric S. Thompson. Historia y religión de los mayas. Siglo XXI Editores. México. 2006, p. 34.

[11] J. Eric S. Thompson. Ibídem, p. 237.

[12] En la segunda mitad del 2018, se firmó, a este respecto, un convenio de colaboración entre el INAH y ese corporativo.

[13] Gilberto Avilez Tax. “La Xcaret-ización de Mayaland”. Noticaribe. 18 de septiembre de 2019. En https://noticaribe.com.mx/2018/09/18/la-xcaret-izacion-de-mayaland-por-gilberto-avilez-tax/

[14] La travesía de los mayas. México. Conacyt-CIESAS-Xcaret. 2012. Texto de José Antonio Flores Farfán. Ilustraciones de Marcelo Jiménez Santos, versión maya de Bella Flor Canché Teh, p. 7.

[15] Conferencia de prensa. “Travesía sagrada maya se llevará a cabo el próximo 17-18 de mayo 2019”. En  https://www.facebook.com/Laislatv/videos/420631175423030/UzpfSTE1MzkyNjEwMTI6MTAyMTk1ODUzOTIxMzU1OTc/ 

[16] O de la verdad inventada según mi interés personal.

© Copyright 2026 – Caribe Peninsular. Todos los Derechos Reservados.

Compartir

Anuncio

cozumel fitness

Las noticias al momento