La recaptura de Iván Cazarín Molina, alias «El Tanque», consolida la ofensiva federal contra operadores históricos del Cártel Jalisco Nueva Generación, vinculados al derribo de un helicóptero militar en 2015 y actividades ilícitas en cuatro entidades.
La caída en Zapopan y el nuevo perfil criminal
Las fuerzas federales detuvieron en Zapopan a Iván Cazarín Molina, identificado como líder regional del Cártel Jalisco Nueva Generación con operaciones en Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Puebla.
El despliegue táctico que culminó con la aprehensión fue coordinado por la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. La información generada por el Centro Nacional de Inteligencia permitió trazar la ruta de movilidad del objetivo.
Durante el operativo en territorio jalisciense, las autoridades aseguraron un arma de fuego, diversas dosis de sustancia ilícita y un vehículo. El implicado quedó a disposición del Ministerio Público para la definición de su situación jurídica. El gobierno federal lo señala por su presunta participación en:
- Lavado de dinero: Operaciones financieras ilícitas para ocultar recursos de la organización.
- Robo de hidrocarburos: Sustracción ilegal de combustibles en su zona de influencia.
- Tráfico de drogas y armas: Distribución de sustancias prohibidas y armamento de fuego.
- Homicidios y robo: Ejecuciones selectivas y sustracción violenta de vehículos y mercancías.
Cabe destacar que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones a Cazarín Molina en septiembre de 2024 por sus nexos con el cártel, lo que derivó en un intercambio de información con agencias de seguridad estadounidenses.
El antecedente de fuego: el helicóptero derribado en 2015
El nombre de «El Tanque» está indisolublemente ligado a la Operación Jalisco de 2015 y al ataque contra un helicóptero Cougar en Villa Purificación.
El historial delictivo de Cazarín Molina registra un punto de inflexión el 1 de mayo de 2015, fecha en que las fuerzas federales desplegaron la Operación Jalisco para capturar a Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho». La respuesta del grupo criminal incluyó 39 narcobloqueos en la zona metropolitana de Guadalajara y una veintena de municipios, además de incendios de vehículos, gasolineras y sucursales bancarias.
En ese contexto, un convoy de aproximadamente diez camionetas avanzó desde Casimiro Castillo hasta Villa Purificación con las luces apagadas. La unidad de cierre transportaba un artefacto pesado, descrito por los pobladores como un cañón o lanzagranadas cubierto con una manta.
| Elemento de la operación | Detalle fáctico |
| Aeronave atacada | Helicóptero Cougar de la Secretaría de la Defensa Nacional |
| Ruta de reconocimiento | Casimiro Castillo – Villa Purificación (Jalisco) |
| Tripulación a bordo | 18 personas (5 de tripulación, 11 militares, 2 policías federales) |
| Consecuencia inmediata | Desplome de la aeronave tras impacto de armamento pesado |
| Fecha del evento | 1 de mayo de 2015 |
| Contexto operativo | Inicio de la «Operación Jalisco» contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) |
| Armamento utilizado contra la aeronave | Lanzacohetes de tipo RPG-7 (lanzagranadas propulsadas por cohete) |
| Bajas mortales y heridos | Muerte de militares y una policía federal; múltiples elementos con quemaduras y lesiones graves |
| Reacción del grupo criminal | Narcobloqueos coordinados, quema de vehículos y ataques simultáneos en Guadalajara y municipios aledaños |
Los testimonios recabados por Proceso documentaron un estruendo descrito como un «bombazo ensordecedor» antes de que la aeronave cayera envuelta en llamas a menos de dos kilómetros de Villa Vieja. Meses después de aquellos hechos, en noviembre de 2015, las autoridades capturaron por primera vez a Cazarín Molina, presentándolo como operador clave vinculado al atentado.










