La bancada del PAN en Guanajuato acusó a legisladores de Morena, Abraham Ramos Sotomayor y Juan Miguel Ramírez Sánchez, de vínculos con el crimen organizado. Jorge Espadas Galván presentó pruebas periodísticas, generando una fuerte confrontación política y legal en el congreso local.
El origen de una acusación: morenistas bajo escrutinio
El coordinador de la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) en el Congreso de Guanajuato, Jorge Espadas Galván, dirigió señalamientos explícitos contra integrantes de Morena en la entidad. La controversia se centró en los diputados Abraham Ramos Sotomayor de Irapuato y Juan Miguel Ramírez Sánchez, alcalde de Celaya, a quienes vinculó con actividades del crimen organizado. Esta acción se llevó a cabo el jueves 21 de mayo de 2026, reafirmando declaraciones previas.
Pruebas expuestas: notas periodísticas como evidencia
Durante la sesión, Espadas Galván utilizó lonas con titulares de notas periodísticas impresas, presentándolas como evidencia documental de sus acusaciones. Este método visual buscó respaldar la gravedad de los señalamientos, que no solo afectaban a figuras locales, sino que se proyectaban a un ámbito nacional.
Un alcalde de Celaya bajo la lupa por encuentros previos
Uno de los casos específicos resaltados por el legislador panista fue el del alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez. La evidencia presentada incluía una nota publicada en noviembre de 2025, donde se detallaba un encuentro del entonces aspirante a la alcaldía con miembros de un grupo delictivo antes de asumir su cargo.
Este grupo, según la publicación, habría solicitado posiciones dentro del gabinete municipal. Ramírez Sánchez, en una entrevista posterior, proporcionó detalles del encuentro, pero negó categóricamente haber llegado a acuerdos con los criminales. Incluso, citó a la persona que lo llevó a la reunión con la frase: «Te pusiste bien loco, nos iban a matar ahí», sin identificar públicamente al contacto.
El alcance nacional de los señalamientos del PAN
Las acusaciones de Espadas Galván no se limitaron al ámbito estatal. El legislador panista amplió el espectro de sus señalamientos, haciendo referencia a presuntos nexos de morenistas con la delincuencia organizada a nivel nacional. Entre los casos mencionados estuvieron acusaciones contra el senador Adán Augusto, la detención de Diego Rivera, alcalde de Tequila, Jalisco, y una investigación iniciada por autoridades de Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Estas menciones buscaban reforzar la narrativa de un patrón más amplio.
El desafío de la mesa directiva y la respuesta panista
Las declaraciones de Jorge Espadas se produjeron una semana después de haber aludido de manera general a «narcomunicipios» en una sesión anterior del Congreso local, apuntando hacia Morena. En esa ocasión, el panista lanzó una frase desafiante: «Para hablar hay que tener la lengua larga y la cola corta, y usted sabe a lo que me refiero».
La presidenta de la Mesa Directiva, la morenista Martha Edith Moreno Valencia, respondió a estas declaraciones mediante un comunicado de prensa. En él, exigía al legislador panista que presentara pruebas concretas o se retractara públicamente.
La ratificación de las acusaciones y un llamado a la presidencia
Este jueves, Jorge Espadas atendió el llamado de la diputada Moreno Valencia con una afirmación contundente: «Vengo a decirles que yo sostengo lo que digo». Acto seguido, procedió a leer los encabezados de las notas periodísticas que, a su juicio, constituían las pruebas de los presuntos nexos de Morena con el crimen organizado.
Antes de finalizar su intervención, Espadas dirigió un exhorto directo a la presidenta Claudia Sheinbaum. «Rompa el pacto, presidenta. México requiere que usted rompa el pacto criminal de López Obrador», declaró, mientras desdoblaba una lona con la imagen de Andrés López Beltrán, vinculando las acusaciones a una esfera política superior.
Abraham Ramos Sotomayor confronta las imputaciones
La intervención de Espadas provocó la solicitud de palabra por parte de varios diputados de Morena. Cuando fue el turno del legislador irapuatense Abraham Ramos Sotomayor, Jorge Espadas desplegó una lona adicional. Esta contenía una nota del medio «Notus» que aseguraba que el cuñado de Ramos Sotomayor, quien había sobrevivido a un ataque armado, poseía antecedentes penales.
La respuesta de Ramos Sotomayor fue inmediata y enérgica:
«Qué bueno que sacas mi fotografía. Yo lo reto, diputado Espadas a que nos investiguen, aquí estoy para que nos investiguen. Quiero ser el primero en este Congreso que sea investigado, y que la mayoría del Congreso podamos estar en esa lista… No tengo miedo a nada, te reto a que nos investiguen a los dos, no tengo nada que esconder y tengo las manos limpias».
Mientras Ramos Sotomayor emitía su defensa, el panista utilizaba la lona de la acusación como un «capote», en una clara alusión al contexto taurino de un desafío.
Impacto político y aspiraciones electorales en Guanajuato
En entrevista posterior, Ramos Sotomayor manifestó que evalúa la presentación de un recurso legal contra Jorge Espadas, dada la gravedad de las imputaciones. El legislador de Morena interpretó los señalamientos como una expresión del temor del PAN ante la posible pérdida de las elecciones de 2027.
Abraham Ramos Sotomayor aspira a ser candidato de Morena para la presidencia municipal de Irapuato, una demarcación actualmente gobernada por el PAN y que se posiciona como el segundo municipio con mayor población del estado. Esta pugna política anticipa una contienda electoral intensa.









