El presidente del Consejo Europeo, António Luís Santos da Costa, fue recibido en el Senado de México para la firma del Acuerdo Global Modernizado. Este pacto busca elevar la cooperación y el comercio, creando 5.5 millones de empleos y 107 mil millones de euros en intercambio anual.
En una sesión solemne celebrada en el Senado de la República, António Luís Santos da Costa, presidente del Consejo Europeo, formalizó la modernización del Acuerdo Global entre México y la Unión Europea. El acto subraya la creciente relevancia de México en el panorama internacional, posicionándolo como un socio estratégico para la estabilidad global.
La recepción oficial estuvo a cargo de figuras prominentes del ámbito legislativo y gubernamental. Laura Itzel Castillo, presidenta de la Mesa Directiva del Senado; Kenia López Rabadán, presidenta de la Cámara de Diputados; y Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, dieron la bienvenida al presidente del Consejo Europeo.
México acoge al liderazgo europeo en un llamado a la cooperación global
Durante su intervención, António Luís Santos da Costa articuló una visión centrada en la preeminencia de la cooperación y el diálogo. Expresó su confianza en que las naciones optarán por estas vías en lugar de la ruptura y el aislamiento, especialmente frente a la incertidumbre global actual. Este enfoque estratégico define la política exterior de la Unión Europea.
La Unión Europea, según el presidente Santos da Costa, promueve activamente acuerdos y estrecha alianzas con socios estratégicos. Esta estrategia ha propiciado una red de socios multipolares que incluye a naciones como India, Australia, Mercosur, Indonesia, Chile, Sudáfrica y Tailandia. Dentro de este entramado, México emerge como un eslabón fundamental.
La visión de Lisboa: por qué México es pilar en la red multipolar
El presidente del Consejo Europeo afirmó con énfasis que tanto la Unión Europea como el mundo entero necesitan a México. Esta declaración resalta la posición geopolítica y económica del país, vital para la configuración de un orden internacional más estable y diversificado. La colaboración con México es vista como una garantía de resiliencia y crecimiento mutuo en el siglo XXI.
Las dinámicas globales, a menudo percibidas como monolíticas, pueden ser redirigidas a través de la voluntad y la acción conjunta. Santos da Costa subrayó la capacidad de las naciones para influir en la trayectoria global, impulsando nuevas tendencias que contrarresten movimientos hacia la división y la confrontación.
Del éxito del 2000 a la ambición del nuevo pacto bilateral
El Acuerdo de Asociación original, establecido en el año 2000, es reconocido como una historia de éxito tangible para ambas partes. Este pacto ha generado un impacto económico significativo en México, demostrando el potencial de la colaboración transcontinental. Los datos concretos validan la efectividad del acuerdo precedente.
Hasta la fecha, el acuerdo de asociación del año 2000 ha contribuido directamente a la economía mexicana mediante:
- La generación de 5.5 millones de empleos.
- Un volumen de 82 mil millones de euros en comercio de bienes.
- Un aporte adicional de 25 mil millones de euros en comercio de servicios.
Estos indicadores, que suman un total de 107 mil millones de euros en intercambio comercial anual, reflejan una sólida base económica construida sobre dos décadas de asociación. Sin embargo, la perspectiva actual exige una mayor ambición.
Oportunidades sin precedentes: el impacto económico del acuerdo modernizado
La modernización del Acuerdo Global entre la Unión Europea y México está programada para su firma, proyectando una nueva era de colaboración. Este instrumento busca superar los logros previos, cimentando un marco aún más robusto para el intercambio bilateral. La actualización representa una adaptación a los retos y oportunidades del ciclo XXI.
El acuerdo modernizado contempla la eliminación de un número mayor de aranceles. Esta medida estratégica está diseñada para:
- Impulsar significativamente el comercio entre ambas regiones.
- Fomentar la inversión transfronteriza.
- Crear amplias oportunidades para que las empresas mexicanas exporten e inviertan dentro del mercado de la Unión Europea.
Más allá de una simple revisión de normativas comerciales, este acuerdo se concibe como un «nuevo puente entre Europa y México». Un puente descrito como más amplio, más sólido y mejor equipado para afrontar los complejos desafíos del siglo XXI. La visión es de una infraestructura de relaciones duraderas que facilite una integración económica y política más profunda.









