Al menos diez funcionarios públicos de México, incluidos gobernadores y legisladores de Morena, se ofrecieron a Estados Unidos como informantes sobre políticos ligados al crimen organizado, buscando adelantarse a futuras investigaciones en su contra.
El acercamiento y la estrategia de blindaje
Funcionarios de Morena, incluidos aliados de López Obrador, contactan a autoridades de EE. UU. para ofrecer datos sensibles.
El diario The New York Times reveló que al menos diez funcionarios públicos mexicanos, muchos de ellos postulados por Morena, han establecido contacto con autoridades de Estados Unidos. Este acercamiento busca ofrecer información crítica sobre otros políticos implicados en estructuras del crimen organizado.
Entre los aspirantes a colaboradores se identifican gobernadores y legisladores, incluso figuras políticas cercanas al expresidente Andrés Manuel López Obrador, según ocho fuentes anónimas citadas por la publicación estadounidense. La principal motivación de estos funcionarios sería adelantarse a las inminentes investigaciones que, según la prensa internacional, pronto podrían dirigirse hacia ellos mismos.
Esta acción se registra poco después de que Estados Unidos solicitara la detención con fines de extradición de diez funcionarios de Sinaloa, activos y en retiro, presuntamente vinculados al Cártel de Sinaloa. Señalamientos directos incluyen al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y al senador Enrique Inzunza. Otros dos de los señalados ya se encuentran bajo custodia de las autoridades estadounidenses.
Red de informantes: de capos a políticos activos
La colaboración con EE. UU. se expande desde figuras del narcotráfico hasta altos funcionarios mexicanos.
La lista de colaboradores mexicanos de alto nivel que proveen detalles sobre el funcionamiento de los cárteles y sus conexiones políticas con México se incrementa. Cuatro fuentes consultadas por The New York Times confirman la adición de políticos de Morena a este circuito de inteligencia.
Entre los informantes que ya aportan datos valiosos, se cuentan:
- Dos hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán, quienes se declararon culpables de delitos de narcotráfico.
- Altos mandos vinculados a los hijos del exlíder del Cártel de Sinaloa.
- Uno de sus pilotos principales.
- Uno de sus asesores más importantes.
Adicionalmente, varios de los 92 miembros de cárteles extraditados por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum a Estados Unidos han iniciado sus declaraciones y colaboraciones con la justicia estadounidense.
La escalada de casos: implicaciones para la élite política
Expertos anticipan acusaciones significativas contra figuras de alto perfil político ante la creciente información.
La confluencia de antiguos y nuevos colaboradores aumenta significativamente la probabilidad de que las autoridades estadounidenses estén construyendo casos de gran envergadura. Estos expedientes podrían afectar a figuras políticas de alto perfil. Derek Maltz, exadministrador interino de la DEA, afirmó al diario The New York Times: “Estoy muy seguro de que habrá algunas personas de alto nivel que serán imputadas”. Esta declaración subraya la expectativa de futuras acciones legales contundentes. La información provista por este creciente grupo de informantes ofrece una visión extraordinaria del funcionamiento interno de las organizaciones criminales y su intrincada red de relaciones con el ámbito político mexicano.










