Morena tuvo un crecimiento meteórico en Quintana Roo.
En 2018 ya tenía los tres municipios más poblados del estado: Benito Juárez (Cancún), Solidaridad (Playa del Carmen) y Othón P. Blanco (Chetumal); y en 2019, quizá aún más importante, los tres partidos de la 4T ya tenían la mayoría en el Congreso del Estado.
Los guindas han tenido ocho años para formar cuadros, no solo en el Congreso, sino también en los ayuntamientos y en el propio Gobierno del Estado.
Pero, otra vez, están recurriendo a fichajes para las presidencias municipales.
Se da ya como un hecho que Paoly Perera, dos veces regidora y una vez presidenta municipal por el PRI, además de haber pasado por la alianza PRIAN, sea candidata de Morena a la presidencia municipal de Felipe Carrillo Puerto. Aunque se podría decir que desde el 26 de mayo de 2025 ya estaba haciendo sus pininos en el partido guinda, cuando fue nombrada directora del Instituto Tecnológico Superior de Felipe Carrillo Puerto.
Otro fichaje que suena para una candidatura es el regidor de Movimiento Ciudadano, Jorge Portilla, quien fue el candidato opositor a presidente municipal mejor votado en 2024. De hecho, ya tuvo una primera prueba de lealtad al votar, precisamente, a favor de la reforma electoral promovida por Morena, PT y PVEM. El también empresario ha pasado por el PRI, el PRIAN y el PT.
Lo más raro es que, precisamente en municipios como Tulum y Felipe Carrillo Puerto, abundan funcionarios y representantes populares que presumen ser fundadores de Morena y que acumulan dos o más cargos en su currículum, incluidas reelecciones.
En 2021, Morena ganó la mayoría de los municipios del estado y desde 2022 —claro, junto al Verde— tiene el dominio total de Quintana Roo, pero al parecer hay fallas en la “cantera” de nuevos talentos.









