La Fiscalía General de la República (FGR) desmanteló una compleja red de huachicol en Nuevo León, asegurando un túnel de extracción directa a poliductos de Pemex y una vasta cantidad de hidrocarburo e infraestructura.
El descubrimiento que reveló la conexión ilegal
El titular de la Fiscalía Especializada en Asuntos Relevantes de la FGR, Ulises Lara, anunció el hallazgo de un túnel sofisticado. Este conectaba un inmueble privado con un poliducto de Petróleos Mexicanos (Pemex), ubicado estratégicamente en las instalaciones de la Terminal de Almacenamiento y Despacho de Santa Catarina. La operación, ejecutada el lunes 11 de mayo de 2026, culminó con el aseguramiento de la infraestructura clandestina. El informe se difundió mediante un videomensaje.
La incursión en el centro de operaciones clandestinas
Mediante una orden de cateo, efectivos federales intervinieron el inmueble situado sobre el antiguo camino a Villas de García en Santa Catarina. En su interior, las autoridades localizaron equipo especializado, diseñado para la extracción ilícita de hidrocarburo. Este arsenal técnico incluía:
- Un niple soldado directamente al ducto de Pemex.
- Una válvula de cierre rápido, fundamental para controlar el flujo.
- Una herramienta de roscado, utilizada para la manipulación de tuberías.
- Una manguera de alta presión, idónea para el trasvase de combustible.
La propiedad, según se constató, funcionaba como un centro logístico para el almacenamiento de combustible robado. Contaba con oficinas, áreas comunes, tractocamiones, autotanques y diversos contenedores. Todos estos elementos, clave para la operación ilícita, fueron asegurados durante la diligencia federal.
El acceso oculto y el vasto aseguramiento de bienes
El punto de entrada al túnel fue descubierto estratégicamente oculto al interior de un contenedor metálico marítimo, corroborando la conexión directa y clandestina entre la propiedad cateada y las instalaciones de Pemex. Esta revelación confirmó la magnitud de la infraestructura delictiva. La operación federal resultó en la incautación de un volumen considerable de activos y material ilícito. Se aseguraron aproximadamente 205 mil 418 litros de hidrocarburo, una cantidad que refleja la escala de la actividad.
Además del combustible, la FGR confiscó una amplia gama de bienes esenciales para la red de huachicol, entre ellos:
- 23 tractocamiones.
- 10 autotanques.
- Una grúa.
- Siete cajas secas.
- Tres vehículos.
- Un contenedor metálico marítimo adicional.
- Un cubitanque.
- Un tambo.
- Dos bidones.
- Diversos costales de arena, presumiblemente para ocultar o fortificar.
- Herramienta para construcción, evidenciando el montaje de la infraestructura.
- Documentación diversa.
- Un teléfono celular.
Estos aseguramientos masivos subrayan la sofisticación y el alcance de la operación de huachicol desmantelada por las autoridades federales en Nuevo León.









