La administración de Estados Unidos puso a disposición del Gobierno de México todos los recursos necesarios para colaborar en la investigación del tiroteo ocurrido en Teotihuacán, donde una ciudadana canadiense falleció y trece personas resultaron heridas. El embajador Ronald Johnson confirmó la presencia de múltiples ciudadanos estadounidenses entre las víctimas del ataque perpetrado desde la Pirámide de la Luna.
A través de un comunicado oficial, el embajador Ronald Johnson manifestó una profunda preocupación por el incidente que derivó en la pérdida de vidas y el saldo masivo de lesionados. El diplomático subrayó que las agencias estadounidenses mantienen una disposición absoluta para asistir en los requerimientos técnicos o informativos que las autoridades mexicanas consideren pertinentes durante el desarrollo de las diligencias. Este ofrecimiento de apoyo se alinea con la política de protección consular, priorizando la atención a las familias de los afectados.
Los informes proporcionados por el Gabinete de Seguridad detallan que la agresión ocurrió el lunes, cuando un individuo abrió fuego de manera indiscriminada contra el grupo de visitantes antes de quitarse la vida en el lugar de los hechos. Ante la gravedad del atentado en uno de los puntos turísticos más relevantes del país, la presidenta Claudia Sheinbaum externó su solidaridad con las víctimas. La narrativa de los hechos establece un precedente de colaboración bilateral en materia de seguridad y respuesta ante incidentes de alto impacto en recintos históricos nacionales.









