Organizaciones sociales y activistas demandan a Semarnat la publicación íntegra del resolutivo negativo sobre el proyecto Perfect Day de Royal Caribbean en Mahahual, Quintana Roo, tras su cancelación, argumentando derecho a la transparencia técnica, científica y jurídica.
El 23 de mayo de 2026, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, comunicó la no autorización del proyecto turístico Perfect Day, impulsado por Royal Caribbean en Mahahual. Esta determinación, que impidió el avance de un parque acuático, fue celebrada por diversas organizaciones sociales y activistas. En un comunicado conjunto, las entidades firmantes elogiaron la “decisión histórica para la protección del Caribe mexicano, del Sistema Arrecifal Mesoamericano y el Gran Acuífero Maya”, calificándola como un blindaje frente a “uno de los proyectos turísticos de mayor escala y riesgo ambiental” en la región.
Pese al reconocimiento por la salvaguarda ambiental, los activistas han elevado la demanda de transparencia. Exigen a la Semarnat la “publicación íntegra, accesible y oportuna del resolutivo negativo en materia de evaluación de impacto ambiental” correspondiente al trámite 23QR2025T0061. Argumentan que la sociedad tiene un derecho inalienable a conocer los fundamentos técnicos, científicos y jurídicos que sustentaron la negativa del proyecto, especialmente al tratarse de una decisión de “alto interés público” vinculada a ecosistemas estratégicos para México.
Las luchas previas que blindaron el Caribe mexicano
La resolución de denegar el permiso de construcción a Royal Caribbean no surgió de un vacío, sino que estuvo precedida por una extensa defensa territorial y legal. La protección de Mahahual se gestó en las comunidades locales, extendiéndose a los espacios de participación política y escalando hasta los tribunales. Esta resistencia fue una respuesta directa a “modificaciones unilaterales e ilegales de instrumentos de planeación urbana y territorial” que buscaban facilitar un modelo de desarrollo incompatible con la fragilidad ecológica y social inherente a la región. Los firmantes del pronunciamiento enfatizaron la necesidad de revertir estas alteraciones. Urgen a las autoridades estatales y municipales a corregir las modificaciones al Programa de Desarrollo Urbano y otros cambios normativos que propiciaron “la expansión desordenada del turismo masivo en Mahahual”, debilitando criterios ambientales críticos, mermando las capacidades de carga del ecosistema y socavando los mecanismos de participación pública.
Fallas críticas en la evaluación de impacto ambiental del proyecto
El análisis de la información ambiental presentada por Perfect Day México reveló “profundas limitaciones e inconsistencias” en la Manifestación de Impacto Ambiental Regional (MIA-R). Las omisiones destacadas por los ambientalistas incluyeron la falta de un listado exhaustivo de la población marina vulnerable que se vería afectada, como tortugas marinas, mamíferos marinos y aves. Asimismo, el documento fallaba en cuantificar los efectos que el parque acuático ejercería sobre los delicados arrecifes de coral. Adicionalmente, se ignoró el impacto potencial en la capacidad urbana de Mahahual para albergar a miles de trabajadores temporales que habrían participado en la construcción del desarrollo turístico.
Según las organizaciones, estas deficiencias no son “simples deficiencias técnicas aisladas”. Por el contrario, “reflejan un modelo de desarrollo que históricamente ha pretendido tratar al Caribe mexicano como un territorio disponible para la expansión ilimitada de megaproyectos turísticos, ignorando límites ecológicos, capacidades de carga, disponibilidad hídrica y derechos de las comunidades locales”. Esta crítica subraya un patrón de desarrollo que prioriza la explotación sin considerar la sostenibilidad ni el bienestar comunitario.
Mahahual: un llamado a la protección y desarrollo sostenible
Las organizaciones firmantes, al exigir la consideración del Acuerdo de Escazú para proyectos de esta envergadura con impacto ambiental severo, alertaron sobre la naturaleza destructiva del turismo masivo. Su pronunciamiento enfatizó que “Mahahual no puede convertirse en una zona de sacrificio ambiental al servicio del turismo masivo y la especulación inmobiliaria”. Recalcaron que “la protección de sus arrecifes, manglares, selvas costeras y aguas subterráneas no es un obstáculo para el desarrollo: es la condición mínima para garantizar un futuro habitable, justo y ecológicamente viable para las generaciones presentes y futuras”.
Reconocieron que México requiere inversiones, desarrollo, crecimiento sustentable y creación de empleos, pero sentenciaron que esto no debe ocurrir a costa de la naturaleza. El desarrollo turístico es bienvenido, siempre que “se respete el Estado de derecho en materia ambiental, se respeten los derechos humanos de las personas y comunidades, así como su tierra y territorio, y se respete la riqueza natural de nuestro país de la cual todos dependemos”. Esta postura subraya la interconexión entre la prosperidad económica y la integridad ecológica y social.
Actores clave en la defensa ecológica de Quintana Roo
El pronunciamiento fue suscrito por un conjunto de influyentes organizaciones ambientalistas. Entre los firmantes se encuentran Greenpeace México, Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano, Selvame Mx, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), Cenotes Urbanos, Moce Yax Cuxtal y Grupo Ecologista del Mayab A.C. Su unión refleja una coalición comprometida con la protección de los ecosistemas estratégicos de la región.









