Una tras otra con la diputada María José Osorio Rosas.
La legisladora del Partido Verde Ecologista de México tiene la mira puesta en la silla de la presidencia municipal de Playa del Carmen. Ha intensificado su pre-precampaña y está usando sus mejores ideas para darle el caderazo a la actual alcaldesa, Estefanía Mercado, su compañera de Partido.
Y claro, ha tratado de sacarle jugo a su papel de diputada, pero su estrategia no le ha salido como esperaba y en realidad han tenido un efecto boomerang.
Este martes tuvo un papel estelar en la aprobación de la ley anti-Sheinbaum, al salir a defender la iniciativa firmada por guindas y verdes. La representante convirtió la democracia en el juego de la pirinola y hasta llegó a decir que los cargos “¡no son patrimonio!”.
Pero no ha sido la única aparición estelar de María José Osorio.
Previamente, hace un par de semanas, presentó una iniciativa para que los candidatos no se tomen fotos al dar obsequios en campaña, cuando el problema en esta época preelectoral central es el clientelismo y la propaganda desatada que se ve por todos lados.
Y será difícil olvidar cuando trató de meter una ley para inhibir la libertad de expresión.
Tres balazos directos al pie, en cosa de semanas









