Por Leslie Gordillo
CANCÚN.- Desde el Colegio de Contaduría Pública de Cancún cuestionaron la viabilidad del Distrito Financiero de Quintana Roo, que se presentó como un proyecto de gran escala que busca transformar la economía regional, pero que sin falta de recursos no podrá avanzar rápidamente.
Carlos Barreiro Montañez, presidente del Colegio, destacó que esta apuesta requiere una inversión masiva en infraestructura y gestión de tierras, lo cual pone a prueba la capacidad financiera de los gobiernos estatal y municipal en un momento donde la liquidez es fundamental para sostener los planes de crecimiento.
“Lo que viene implícito en este esfuerzo que está haciendo el gobierno del Estado y del municipio, es primero haber adquirido la tierra. Segundo, están haciendo una reducción de los impuestos asociados al hospedaje, a la nómina, al impuesto sobre adquisición de bienes inmuebles y eso lo que significa es una merma a los recursos, a los ingresos del Estado que son dedicados al gasto social y al pago de la deuda”, puntualizó.
La reducción de impuestos, señaló, como estrategia de atracción de inversión genera un vacío en las arcas públicas que debe ser compensado para evitar el estancamiento del proyecto y resulta difícil apostar por un complejo de esta magnitud si no se cuenta con el capital necesario para cubrir la brecha generada por estos estímulos fiscales, especialmente cuando existen presiones constantes por el cumplimiento del gasto social y los compromisos de deuda previa.
“Cualquier iniciativa de esta naturaleza para poderla seguir multiplicando, no hay de otra manera que incrementar los ingresos o contratar deuda. El esfuerzo que va a requerir para que madure el proyecto, es este esfuerzo de parte del gobierno del Estado para sostener, consideró.









