Alejandro Peza/CARIBE PENINSULAR
CHETUMAL.- Tres enfermeras del Hospital Materno Infantil Morelos de Chetumal interpusieron una denuncia y solicitaron la intervención de las autoridades de la Secretaría Estatal de Salud, luego de asegurar que fueron encerradas durante casi dos horas en un anexo del nosocomio por instrucciones de la jefa de enfermeras, Nancy Misilimith Euán Franco.
Las trabajadoras hicieron llegar un oficio al secretario de Salud de Quintana Roo, Flavio Carlos Rosado, así como a la gobernadora Mara Lezama, en el que exponen los hechos y solicitan que se investigue lo ocurrido, al considerar que fueron víctimas de un acto de prepotencia y presunto abuso de autoridad.
De acuerdo con el relato de las afectadas, el incidente ocurrió en el cuarto de preparación de medicamentos del Servicio de Hospitalización del Hospital Materno Infantil Morelos, donde las tres enfermeras habrían sido encerradas por orden de la jefa de enfermeras.
Las trabajadoras señalaron que, después de dejarlas encerradas, Nancy Misilimith Euán Franco habría dado instrucciones al resto del personal para impedir que alguna de ellas pudiera salir.
Según la denuncia, la indicación habría sido que “cuidadito le vayan a abrir la puerta”, situación que mantuvo a las tres trabajadoras dentro del área durante un periodo cercano a las dos horas.
El encierro provocó momentos de tensión entre las enfermeras y, de acuerdo con el documento presentado ante las autoridades, una de las trabajadoras sufrió una crisis nerviosa debido a la situación.
Ante la falta de respuesta y al considerar que su integridad podía estar en riesgo, una de las enfermeras se comunicó aproximadamente a las 11:07 de la mañana con la delegada del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Estado de Quintana Roo (SUTAGE), a quien explicó que se encontraban encerradas.
La representante sindical les habría indicado que solicitaran apoyo a través de la línea de emergencia 911, con el objetivo de que alguna autoridad acudiera al hospital para intervenir y garantizar su salida.
Las enfermeras aseguran que, al escuchar que se realizaría la llamada de emergencia, la jefa de enfermeras se retiró del lugar donde presuntamente había dejado encerradas a las trabajadoras.
Fue personal de intendencia del propio hospital el que abrió la puerta y permitió que las tres enfermeras salieran del cuarto de preparación de medicamentos.
Después de recuperar su libertad, las tres trabajadoras acudieron con el director del Hospital Materno Infantil Morelos, Juan Ezequiel Aguilar Muciño, para informarle directamente sobre lo ocurrido.
Sin embargo, las enfermeras aseguran que la respuesta del directivo no fue la que esperaban ante un hecho que, desde su perspectiva, requería una investigación.
De acuerdo con la versión asentada en el oficio, el director habría comenzado a reírse y les habría señalado que lo ocurrido únicamente se trataba de “una pequeña broma” que les había realizado la jefa de enfermeras.
La explicación habría generado mayor inconformidad entre las trabajadoras, quienes consideran que encerrar durante un periodo prolongado a tres empleadas en un área del hospital no puede ser considerado una simple broma, particularmente después de que una de ellas presentó una crisis nerviosa.
Las afectadas también sostienen que este no sería un hecho aislado y acusaron que la conducta de la jefa de enfermeras se habría presentado en otras ocasiones, por lo que decidieron llevar el caso ante instancias superiores.
Las trabajadoras manifestaron que llegarán “hasta las últimas consecuencias”, debido a que, según su versión, no sería la primera ocasión en que enfrentan situaciones de este tipo y consideran que sus quejas no han recibido una respuesta adecuada por parte de la dirección del hospital.









