Redacción/CARIBE PENINSULAR
CANCÚN.— Las estadísticas oficiales de seguridad en Quintana Roo presentan inconsistencias y contrastes que ponen en duda el discurso gubernamental sobre la reducción de la delincuencia, advirtió Francisco Rivas, director general del Observatorio Nacional Ciudadano (ONC), quien señaló que 697 víctimas de homicidio culposo fueron registradas bajo una clasificación no especificada entre enero y septiembre de 2026.
En su columna Quintana Roo, entre la narrativa triunfalista y una dura realidad, publicada en El Universal, el especialista destacó que el 81% de los homicidios culposos registrados en ese periodo fueron clasificados como “no especificado”, situación que genera interrogantes sobre la calidad y transparencia de la información oficial.
El análisis fue publicado después del foro Seguridad y Justicia en el Caribe Mexicano, realizado en Cancún, en el que participaron especialistas como María Elena Morera, Renato Sales y Eduardo Guerrero, quienes abordaron los desafíos de seguridad que enfrenta la entidad.
Datos
De acuerdo con las cifras oficiales examinadas por Rivas, los homicidios dolosos disminuyeron 59%, los feminicidios 30%, las extorsiones y los robos de vehículos 24%, mientras que los robos a negocios registraron una reducción de 20%.
Sin embargo, otros delitos muestran una tendencia contraria. El robo en transporte público aumentó 139%, la trata de personas 26%, el robo a transeúnte 18%, el narcomenudeo 17%, las violaciones 5% y los homicidios culposos 4%.
Uno de los principales cuestionamientos del especialista se refiere a la clasificación de las muertes violentas, particularmente a los 697 homicidios culposos registrados sin especificar sus circunstancias, lo que dificulta evaluar con precisión la evolución de la violencia en el estado.
A esta situación se suma una discrepancia entre las estadísticas de la Fiscalía General del Estado (FGE) y las del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que para 2025 reportó 245 homicidios más que los contabilizados por las autoridades estatales.
Otro dato que llamó la atención es que, mientras las estadísticas oficiales reportan cero secuestros, existen 978 víctimas registradas en la categoría de otros delitos que atentan contra la libertad personal.
El especialista también puso en entredicho las cifras relacionadas con la extorsión, debido a que representantes del sector productivo expusieron durante el foro que persisten el cobro de derecho de piso y las amenazas contra empresarios, pese a que las autoridades reportan una disminución de 24% en este delito.
Diferencias
Estas diferencias entre los registros oficiales y los testimonios de quienes enfrentan la delincuencia reflejan, según el análisis, la necesidad de revisar tanto los mecanismos de clasificación de los delitos como la confiabilidad de las estadísticas.
Rivas advirtió sobre la distancia entre la narrativa triunfalista de las autoridades y los problemas de inseguridad que persisten en Quintana Roo, particularmente en un estado cuya economía depende en gran medida del turismo y de la confianza de visitantes e inversionistas.
El análisis plantea la necesidad de que las instituciones de seguridad y procuración de justicia expliquen las inconsistencias estadísticas y ofrezcan información verificable sobre la evolución de la delincuencia, más allá de las reducciones porcentuales difundidas oficialmente.










