Redacción/CARIBE PENINSULAR
CIUDAD DE MÉXICO.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuestionó a exconsejeros electorales por su actuación frente a presuntas irregularidades en las elecciones presidenciales de 2006 y 2012, al señalar que quienes actualmente exigen transparencia deben explicar por qué no actuaron ante las denuncias de fraude y compra de votos durante esos procesos.
“¿Y por qué no hicieron nada? ¿Qué autoridad moral tienen todos aquellos que participaron en los fraudes electorales, que no hicieron nada con la denuncia de la compra de votos del 2012?”, expresó durante la Mañanera del Pueblo de este miércoles.
La mandataria dirigió sus cuestionamientos particularmente contra Luis Carlos Ugalde, quien presidió el entonces Instituto Federal Electoral (IFE) entre 2003 y 2007, durante la controvertida elección presidencial en la que Felipe Calderón obtuvo el triunfo.
Sheinbaum recordó que el propio Ugalde reconoció en un libro la intervención de Elba Esther Gordillo, entonces dirigente magisterial vinculada al PRI, en el proceso que llevó a su designación al frente del organismo electoral.
La Presidenta también cuestionó la actuación de las autoridades electorales durante los comicios de 2006, cuyos resultados provocaron una prolongada controversia política por las denuncias de irregularidades y los señalamientos sobre el desempeño del IFE.
Entre los antecedentes mencionados figuran las relaciones comerciales de la empresa Hildebrando, vinculada con Diego Hildebrando Zavala Gómez del Campo, cuñado de Calderón, con proveedores de tecnología del organismo electoral.
La empresa mantenía relaciones comerciales con Oracle de México, proveedor de tecnología utilizada en el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), mientras que Identix estuvo relacionada con un contrato adjudicado a Sagem para desarrollar un sistema biométrico del padrón electoral.
Estos vínculos formaron parte de los cuestionamientos públicos de aquella elección, aunque su existencia no demuestra por sí misma una manipulación de los resultados electorales.
Sheinbaum sostuvo que los antecedentes de 2006 y las denuncias de compra de votos de 2012 deben considerarse al evaluar las actuales exigencias de transparencia y las investigaciones sobre presuntas irregularidades en el Instituto Nacional Electoral (INE).










