La fiscal especial Wendy Chávez confirmó un patrón de convivencia e interacción entre funcionarios de la FGE y agentes extranjeros durante el operativo en la Sierra Tarahumara. La investigación amplía el alcance de conocimiento interno sobre la presencia no autorizada de estas personas.
La investigación revela patrones inéditos de convivencia
La Fiscalía Especial para la Investigación de Agentes Norteamericanos en el operativo de la Sierra Tarahumara ha corroborado un patrón de convivencia e interacción entre funcionarios de la Fiscalía General del Estado (FGE) y la presencia de agentes de Estados Unidos. Esta revelación, comunicada por la fiscal Wendy Paola Chávez Villanueva, amplía el conocimiento inicial que solo señalaba al exdirector de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), Pedro Román Oseguera Cervantes, como la única autoridad con conocimiento de la situación. Las nuevas evidencias sobre los hechos, ocurridos entre el 16 y el 19 de abril pasado, detallan una trama de interacción que involucra a otros integrantes de la FGE.
Los cuatro agentes extranjeros, cuya participación fue central en el desmantelamiento de un narcolaboratorio en la comunidad El Pinal, ubicada en el municipio de Morelos, mantuvieron una interacción significativa dentro de la Fiscalía de Operaciones Estratégicas. Esta dependencia es dirigida por Guillermo Arturo Zuany Portillo, quien fue convocado a declarar ante la Fiscalía General de la República esta misma semana. La fiscal especial enfatizó que los actos de investigación desarrollados hasta el momento permiten inferir la posible intervención, conocimiento o participación de otros funcionarios de la FGE, todos ellos relacionados con la operación bajo escrutinio. La investigación en curso continuará fortaleciéndose para esclarecer la verdad de los hechos y determinar las posibles responsabilidades.
Agentes extranjeros: identidad, armamento y el convoy clandestino
La recopilación de imágenes como evidencia visual demuestra que las personas presuntamente extranjeras convergieron en diversos momentos en las inmediaciones de la Fiscalía de Operaciones Estratégicas. La fiscal Chávez aclaró que, hasta ahora, no se advierten circunstancias que sugieran adiestramiento, instrucción, mando o cualquier otra función reservada exclusivamente a las autoridades mexicanas. Sin embargo, los videos revelan que uno de los agentes portaba un arma larga en la mano derecha, en posición vertical. A pesar de esta observación, las autoridades infieren que no se apreciaba ninguna disposición de uso. Además, no se ha corroborado su portación o utilización fuera de estas instalaciones, durante el operativo o en otros lugares donde estas personas de presunto origen extranjero fueron identificadas.
Nuevos indicios confirman que los cuatro agentes extranjeros salieron con el convoy que partió de Chihuahua para ejecutar el operativo contra el laboratorio de metanfetaminas y otras drogas sintéticas en El Pinal, Morelos. La fiscal aseguró que videos de diferentes puntos de vigilancia establecen que, desde el 16 de abril, cuatro personas no identificadas se integraron al convoy. Estas personas vestían de civil y carecían de insignias distintivas de cualquier corporación o agencia de seguridad. Durante la operación, los agentes de Estados Unidos no portaban uniformes de la AEI ni insignias oficiales de dicha corporación, lo que complica su identificación.
Respuestas pendientes: diplomacia y migración bajo escrutinio
La Fiscalía General del Estado enfrenta un desafío considerable en la identificación y esclarecimiento del estatus de los agentes extranjeros. Hasta la fecha, no se ha recibido una respuesta formal a las solicitudes de información remitidas a la representación diplomática y consular de los Estados Unidos, ni al Instituto Nacional de Migración (INM). Estas solicitudes buscaban determinar la identidad de las personas involucradas, su situación migratoria, sus acreditaciones en México y los cargos que eventualmente pudieran desempeñar.
La fiscal Wendy Chávez manifestó que la FGE desconoce la identidad de dos de las personas extranjeras, lo que impulsa la continuidad de las investigaciones. Permanecen en calidad de desconocidas, sin determinar si desempeñaban alguna actividad o función vinculada con una agencia de seguridad consultar o diplomática de Estados Unidos. La FGE insiste en que no existe registro de que el director de la Agencia Estatal de Investigaciones, ni otros servidores públicos registrados en el operativo, hubieran solicitado autorización o informado a sus superiores respecto de la presencia o corporación de las personas extranjeras en el convoy. Esta falta de registro subraya la naturaleza no oficial o no autorizada de su participación.
Profundidad de la investigación: datos y testimonios clave
La complejidad del caso ha requerido una investigación exhaustiva y multifacética. La fiscal Chávez Villanueva informó que, hasta el momento, se han realizado 50 declaraciones ministeriales, lo que proporciona una base testimonial robusta. Además, se han consultado más de 10 informes periciales, ofreciendo análisis técnicos cruciales para el esclarecimiento de los hechos.
El equipo de investigación ha procesado un volumen masivo de datos digitales, superando las 6 mil horas de registros provenientes de diferentes puntos de vigilancia. Este material visual y digital es fundamental para reconstruir la secuencia de eventos. Complementariamente, se ha llevado a cabo la inspección de aproximadamente 500 documentos y expedientes, y se han emitido solicitudes de información a diversas instituciones y autoridades. Adicionalmente, se han entrevistado a 45 elementos de la FGE que tuvieron conocimiento directo o indirecto de los hechos o circunstancias, enriqueciendo la perspectiva interna de lo acontecido.
Entre el 16 y el 19 de abril pasado, la FGE implementó un operativo en el municipio de Morelos con el apoyo de elementos del Ejército mexicano. El objetivo era desmantelar un laboratorio de metanfetaminas y otras drogas sintéticas. El 19 de abril, durante el regreso del convoy, uno de los vehículos sufrió un accidente en el municipio de Batopilas. En este trágico incidente perdieron la vida Oseguera Cervantes, el agente estatal Manuel Genaro Méndez Montes, y dos agentes estadounidenses que habían participado en el operativo.









