Con todo y que Morena no sale como favorito en Chetumal, la interna de la formación guinda en la capital se torna cada vez más accidentada.
Una decena de aspirantes solicitaron su registro y, como en otros municipios, parece que el desenlace tendrá daños colaterales para Morena.
A la par de que crece la incredulidad de que haya piso parejo, proliferan en redes sociales encuestas a la medida por pay per view.
Incluso, el redimido Luis Gamero, que parecía que venía por la revancha, reventó contra las encuestas.
“Las casas encuestadoras patito generan márgenes erróneos de aceptación ciudadana. No dejemos que los medios de comunicación generen tendencias de desinformación y espejismos”, señala el exsecretario del Ayuntamiento.
Pero tal señalamiento no sería tan generalizado y parece que tiene como destinatario único a Nabil Eljure, que se estaría convirtiendo en el candidato oficial.
No solo encuestas, sino que hay toda una cargada en favor del exsubsecretario de Gobierno, como la que se vio en la coordinación estatal.
Lo difícil, ahora, será la operación cicatriz.










