Redacción/CARIBE PENINSULAR
CIUDAD DE MÉXICO.— El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) anunció que acelerará la construcción del Hospital de Cancún y concluirá las obras del Hospital General de Chetumal, como parte de un programa de 12 acciones para los próximos 120 días, que también contempla la contratación de 2 mil 462 trabajadores de la salud en todo el país.
El director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, presentó este martes, durante la conferencia matutina presidencial, las medidas con las que el instituto busca ampliar su infraestructura hospitalaria, mejorar los servicios médicos y reducir el rezago en consultas y cirugías.
El anuncio ocurre en medio de constantes quejas de derechohabientes de Quintana Roo, quienes denuncian falta de especialistas, medicamentos, camas, equipos médicos y personal suficiente para atender la demanda de servicios.
Entre las acciones anunciadas se encuentran la construcción y rehabilitación de clínicas, la creación de 100 nuevos consultorios ISSSTE-SUS, la rehabilitación y equipamiento de 55 quirófanos y la adquisición de 130 equipos médicos.
El programa también contempla reforzar el mantenimiento de instalaciones, aparatos y sistemas de aire acondicionado, así como mantener el abasto de medicamentos en al menos 90 por ciento, impulsar la receta electrónica, remodelar salas de urgencias y duplicar las consultas mediante telemedicina.
En Quintana Roo, el ISSSTE atiende a más de 200 mil derechohabientes, de acuerdo con cifras difundidas por el propio instituto en 2024 y 2025, una población que enfrenta problemas recurrentes para acceder a consultas especializadas, estudios clínicos y tratamientos.
La situación más crítica se ha denunciado en la Clínica Hospital de Chetumal, donde pacientes y trabajadores han señalado saturación de los servicios, insuficiencia de camas, fallas en el aire acondicionado, problemas en los sanitarios y carencia de especialistas.
En mayo pasado, personal de esa unidad denunció que disponía de apenas 39 camas censables, aunque atendía en promedio a 55 pacientes hospitalizados, lo que obligaba a utilizar camillas y habilitar espacios improvisados.
A estas deficiencias se suman las demoras para recibir atención especializada, dificultades para realizar estudios de laboratorio y falta de medicamentos, lo que en ocasiones obliga a los pacientes a cubrir gastos particulares para continuar sus tratamientos.
En Cancún, los derechohabientes también han denunciado saturación y suspensión de citas en especialidades como Medicina Interna, Urología y Oftalmología, mientras que en Cozumel las limitaciones de infraestructura y servicios han obligado a trasladar pacientes a otras ciudades para recibir atención.
La ampliación de la clínica de Chetumal para convertirla en Hospital General representa una de las principales obras del ISSSTE en la entidad, aunque trabajadores han advertido que la nueva infraestructura deberá acompañarse de especialistas, personal de enfermería, equipamiento y medicamentos para garantizar su funcionamiento.
El plan de Martí Batres establece un plazo de 120 días para avanzar en las acciones anunciadas, pero no precisa cuántos de los 2 mil 462 trabajadores que serán contratados a nivel nacional estarán destinados a Quintana Roo.
Tampoco se detallaron las fechas específicas de conclusión de las obras hospitalarias en Chetumal y Cancún.
De esta manera, el compromiso del ISSSTE deberá traducirse en mejoras para los más de 200 mil derechohabientes de Quintana Roo, quienes continúan enfrentando largas esperas, traslados a otras ciudades y gastos de bolsillo para recibir atención médica.










