Ya es más que evidente que la dirigencia nacional —no estatal— del PAN tiene una agresiva política de fichajes rumbo al 2027.
Hoy por hoy la realidad para el panismo caribeño es desoladora, tras el penoso desempeño de la actual dirigente estatal del partido, Reyna Tamayo. No es descabellado suponer que Acción Nacional, que tuvo como bastiones Cozumel e Isla Mujeres, esté en riesgo de perder el registro en las elecciones de 2027.
El encargado de los fichajes es el diputado federal, Ernesto Sánchez. Su primera adquisición fue Eugenio Barbachano para Tulum y prácticamente ya cerró el acuerdo con Gustavo Miranda para la gubernatura.
Se esperan otros fichajes, algunos rimbombantes, como podría ser en Playa del Carmen.
Pero otro fichaje prácticamente amarrado sería en Felipe Carrillo Puerto, en donde el PAN ha tenido históricamente una presencia casi testimonial. La principal oposición ha venido de la izquierda, en particular del PRD, que sumó dos (casi tres) alcaldes bajo sus siglas.
En Felipe Carrillo Puerto, el PAN tendría también conversaciones muy adelantadas con Michelle Esquivel, hija del expresidente municipal, José Esquivel “Chak Me’ex”.
En las elecciones de 2024, Chak Me’ex buscó la reelección, también por el PRD, pero se bajó luego de ser sometido a proceso penal bajo cargos de desvío de recursos. Sin embargo, el extinto sol azteca tuvo un buen papel. Tuvo como candidata a María Luisa Poot Ek, hoy regidora de MC.
Pese a que el PRD perdió el registro, “Chak Me’ex” mantiene una importante influencia política en Felipe Carrillo Puerto, pero no prevalece una espada de Damocles legal sobre su cabeza.
El PAN también busca rescatar votos en la Zona Maya, ha buscado a Michelle Esquivel y las conversaciones van muy adelantadas.
Por cierto, Michelle sonó para irse a Movimiento Ciudadano, pero el entonces dirigente estatal de MC, José Luis Pech, optó por impulsar a Óscar Alberto Cruz López, procedente del PRI y Morena, y hasta lo designó delegado de la Comisión Operativa Estatal de MC en Felipe Carrillo Puerto.
No se descarta que la alianza con el “chakemexismo” le dé buenos réditos en la Zona Maya a un panismo decadente y desesperado.










