Este fin de semana la oposición se hizo notar con la designación del nuevo dirigente estatal de Movimiento Ciudadano, que queda bajo un esquema provisional. Un expriista, José Luis Pech, le deja su silla en el partido naranja a otro expriista, Joaquín González Castro, en una decisión personal de Dante Delgado, dueño de esta franquicia partidista.
Este relevo en el principal partido de oposición de Quintana Roo ocurre en medio de una severa crisis de convivencia democrática en la entidad.
La principal carencia de la vida política de Quintana Roo es que no hay una oposición real. Que un país o una entidad federativa se someta a un régimen de partido único, de ejercicio del poder absoluto, es confiar incondicionalmente en una persona que no tiene límites institucionales. Los ciudadanos quedan sujetos a sus buenas intenciones, a su benevolencia y a su buena voluntad.
González Castro es un político veterano. Para darnos una idea, fue secretario de Finanzas en el sexenio de Pedro Joaquín Coldwell, el segundo gobernador de la entidad, y fue alcalde de Cancún a mediados de los años ochenta.
Diputado de oposición
Ya ha estado en la oposición, pero sus principales brillos fueron en el PRI, en cuyos gobiernos también fue senador, presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado y ocupó un par de cargos en el Gobierno federal.
En contraste, su desempeño como opositor no ha sido nada relevante.
En 2012, durante unos meses, fue precandidato a senador por la alianza PRD-Convergencia-PT; sin embargo, un litigio interno derivó en que finalmente Luz María Beristain llegara al Senado.
En el convulsionado 2005 fue diputado local, también por Convergencia —hoy Movimiento Ciudadano—, con un desempeño poco contrastante frente al entonces gobernador Félix González Canto.
Tras este gris paso por el Congreso del Estado, regresó a la escena política como asesor del entonces aspirante del PRI a la gubernatura, José Luis «Chanito» Toledo.
Y con el entonces gobernador del PRIAN, Carlos Joaquín González, fue subsecretario de Gobierno. Ese fue su último cargo público.
Pero desde entonces ha estado cerca del partido naranja e incluso muchas decisiones de Dante Delgado para Quintana Roo han pasado por sus manos.
Para las elecciones de 2027, el plan de Morena es el carro completo. Si bien Movimiento Ciudadano está muy lejos de ser competencia por la gubernatura, sí podría dar la pelea en las elecciones municipales de Chetumal y José María Morelos, donde va por la revancha.
Pero la realidad es que Morena va por todas.
Contra el sistema
No se ve que González Castro sea el dirigente opositor dispuesto a enfrentar al sistema. Al contrario, si Morena hace de las suyas, por las malas, no se le ve encabezando algún tipo de resistencia.
Llega por voluntad de Dante Delgado y como una opción para dirimir la división del partido entre José Luis Pech, diputado local, y Lidia Rojas, la principal figura de Movimiento Ciudadano en Quintana Roo.
No se le ve con la furia ni el empeño para contrarrestar al autoritario aparato morenista.
Pero, como diría el clásico, es lo que hay.
* Colaboración esta mañana en “Buenos días con Arturo Medina”









