Por Sergio Caballero
Una de las banderas emblemáticas de la 4T en Quintana Roo es salir a las calles, al territorio, como ellos le llaman, al sonoro rugir de “defender el movimiento”.
Aunque, esta consigna resulta demasiado grandilocuente para lo que realmente ocurre en la entidad caribeña.
En el contexto nacional, y en algunas entidades como Ciudad de México, Campeche o quizás Sonora, y hasta Sinaloa, se podría establecer que “defender a Morena” significa que la 4T está en problemas frente a sus adversarios -PRIAN y/o MC- y que el eslogan de continuidad termina sintetizado en la frase de “defender el movimiento”.
Pero en Quintana Roo, ¿qué tienen que defender? O mejor dicho: ¿contra quiénes se tienen que defender?
El PAN, pues, está prácticamente al servicio de Morena en Quintana Roo. La agenda en lo local, es dejan pasar prácticamente todo o voltear para otro lado. Mientras que Movimiento Ciudadano está atascado y, por si fuera poco, ahora ha empezado un nuevo conflicto interno, también protagonizado por su dirigente saliente, José Luis Pech, pero ahora contra Gustavo Miranda, quien aspira a ser candidato externo a la gubernatura por la formación naranja.
En realidad, en Quintana Roo Morena no tiene por qué preocuparse de nada ni quién defenderse.
Pero llevar a cabo la defensa de la Cuarta Transformación consiste básicamente en hacer mítines o pautar a discreción en redes sociales pora que sus aspirantes a cargos de elección popular se muestren.
Pero hay un detalle importante: la defensa de la transformación sólo puede hacerse con Morena. La 4T es esencialmente el partido guinda, al que se han sumado el Partido Verde y el PT en casi todo el País.
La Cuarta Transformación sólo puede existir con Morena y, si la asumen solos o por separado el Verde y el PT, pues ya no es la 4T, es otra cosa.
En Quintana Roo, entonces, estamos ante una condición extraña. La pregunta es: ¿de quién se defiende la 4T en Quintana Roo? ¿O sólo estamos ante una «estrategia» de pre-precampañas?
Aunque, en la realidad caribeña, más que defender la transformación, pareciera que lo que está en juego es quién se queda con sus banderas.
* Colaboración esta mañana en “Buenos días con Arturo Medina”









