El proceso interno de Morena en Nuevo León enfrenta tensiones por acusaciones de parcialidad y supuesta injerencia externa, forzando a los principales aspirantes a buscar una cohesión estratégica antes del cierre de las asambleas informativas.
El quiebre en la contienda por la coordinación estatal
La estructura interna de Morena en Nuevo León experimenta una fractura ante el descontento de aspirantes que cuestionan la equidad del proceso de selección.
Andrés Mijes, Clara Luz Flores y Judith Díaz, tres de los seis contendientes por la coordinación de los comités de defensa de la Soberanía y la Cuarta Transformación, emitieron un mensaje conjunto desde General Escobedo. El objetivo central del encuentro fue mitigar el impacto de las denuncias públicas sobre la existencia de “dados cargados”. Estas acusaciones han puesto en tela de juicio la neutralidad de los órganos partidistas y la influencia del gobernador de Movimiento Ciudadano, Samuel García, en la toma de decisiones interna.
La divergencia entre facciones en el proceso interno
La fragmentación en la cúpula aspirante de Morena revela una fractura operativa basada en la desconfianza hacia la dirigencia estatal y el delegado del partido.
La desarticulación del bloque de aspirantes se hizo evidente tras la ausencia de tres figuras clave en la reunión convocada por Alejandro Murat, delegado de Morena en la entidad. La decisión de no asistir respondió a la percepción de un respaldo institucional sesgado hacia el senador Waldo Fernández.
- Ausentes en el encuentro con Murat: Andrés Mijes, Judith Díaz y Tatiana Clouthier, quienes declinaron la invitación tras señalar la falta de imparcialidad del delegado.
- Presentes en la reunión con la dirigencia: Waldo Fernández, Clara Luz Flores y el exalcalde panista de Monterrey, Felipe de Jesús Cantú.
- Mecanismo de presión: Los aspirantes que evitaron el encuentro con la dirigencia sostienen que el árbitro interno debe rectificar sus funciones para salvaguardar la legitimidad del proceso.
El límite temporal para la cohesión militante
La culminación de las asambleas informativas marca el inicio de la cuenta regresiva para definir la coordinación estatal ante el calendario electoral interno.
Andrés Mijes, quien fungió como anfitrión ante una asistencia de cinco mil personas en General Escobedo, enfatizó que la supuesta división es producto de la exigencia de transparencia. A pesar de los señalamientos, el discurso oficial se ha centrado en posicionar a la unidad partidista por encima de las agendas individuales o de grupo. El próximo domingo 30 de agosto concluye el plazo establecido por la comisión electoral de Morena para el desahogo de estos encuentros con la base militante, dejando un margen mínimo para contener la erosión interna y definir el rumbo de la coordinación estatal.










