Una pareja rusa fue detenida tras escalar la antena del Empire State Building, desplegar una pancarta sobre «el poder del amor» y realizar gestos de propuesta. El incidente generó sorpresa y cuestionamientos sobre seguridad en el rascacielos de Manhattan.
Escalada audaz en el pináculo de Manhattan
Angela Nikolau e Ivan ‘Vanya’ Beerkus, una pareja de origen ruso, culminaron un ascenso no autorizado a la cima de la antena del icónico Edificio Empire State, que se erige 443 metros sobre el centro de Manhattan. Este acto de alto riesgo, ocurrido al mediodía del miércoles, incluyó el despliegue de una pancarta con el mensaje «cuando el poder del amor es más que el amor al poder, el mundo conoce la paz», capturando la atención de testigos y medios.
Vestidos de negro y con mascarillas, la pareja se equilibró sobre una estrecha repisa, sin la aparente utilización de arneses, donde fueron captados besándose y tomándose selfis, según imágenes de video difundidas por un helicóptero de noticias. El descenso de la estructura reticulada de metal inició poco después de las 12:30 de la tarde, momento en que uno de los individuos pareció instalar un equipo electrónico y se arrodilló. La otra persona extendió una mano para simular la examinación de un anillo, consolidando la naturaleza de declaración del acto. La intervención policial se produjo tras la 1 de la tarde, resultando en la detención de ambos escaladores, sin que se reportaran heridos.
Erosión de protocolos y el enigma del acceso
El suceso disparó interrogantes profundos sobre la efectividad de los protocolos de seguridad en uno de los puntos turísticos y corporativos más emblemáticos de Nueva York. Jessica Kaplan, oficinista del edificio, expresó incredulidad ante la capacidad de la pareja para eludir los controles que habitualmente restringen el ingreso de visitantes con:
- Paquetes grandes
- Equipo deportivo
- Disfraces
- Mascarillas
La administración del Empire State Building emitió un comunicado calificando el episodio de «no autorizado» y afirmó que no representó un peligro para las personas dentro del edificio. Sin embargo, el pronunciamiento eludió responder a las cuestiones cruciales sobre cómo los escaladores obtuvieron acceso a la antena, una zona inaccesible al público en el rascacielos de 102 pisos, y qué interacción, si la hubo, mantuvieron con el personal de seguridad.
Reacción ciudadana y el eco de desafíos urbanos
El acto generó una contención de la respiración entre los transeúntes en las aceras cercanas a la torre Art Decó. Jonathan Roman, un turista de Glasgow, Escocia, describió la escena como «una locura, es como si fuera una película», a pesar de que su visita planificada a una de las plataformas de observación se vio frustrada por el bloqueo policial. Para Roman, el espectáculo se reveló «probablemente más emocionante que subir a la plataforma de observación por segunda vez».
Este incidente se suma a un historial de ascensos temerarios en el Empire State, aunque la mayoría han sido no autorizados. Una excepción notable fue la de Jared Leto en 2023, quien obtuvo permiso para escalar hasta la base de la antena desde el piso 86 con fines promocionales para una gira. El evento resalta una vulnerabilidad similar a otros desafíos urbanos, como el salto clandestino desde la terraza del Hotel Riu en Guadalajara, un caso que derivó en la clausura del bar por parte de las autoridades municipales. Estas recurrentes infracciones subrayan la necesidad de salvaguardas más rigurosas frente a fenómenos de acrobacia urbana no regulada.










