El Partido del Trabajo (PT) en la Ciudad de México mantiene su respaldo a la administración de Clara Brugada, mientras negocia internamente la retención de Xochimilco, la preservación de sus cuatro curules locales y la expansión de sus candidaturas para 2027.
La diplomacia interna frente a la presión legislativa
El PT sostiene una política de resolución de conflictos dentro de la coalición para evitar el desgaste público que caracteriza a otros aliados del oficialismo.
A diferencia del Partido Verde, que ha optado por el condicionamiento legislativo de las iniciativas de Brugada, el PT ha centrado su estrategia en la interlocución directa con la dirigencia de Morena. Ernesto Villarreal Cantú, coordinador de la bancada petista en el Congreso capitalino, desestimó la percepción de subordinación, argumentando que las discrepancias se gestionan mediante canales institucionales privados. El posicionamiento de esta fuerza política se resume en la premisa de participar electoralmente solo si existen condiciones competitivas favorables («canicas con qué jugar»).
Tensiones por métodos de selección y cuotas de poder
La dirigencia nacional del PT impuso una pausa en las negociaciones de coalición tras la exclusión de sus perfiles en las coordinaciones estatales designadas por Morena.
El proceso electoral 2026-2027 presenta una fractura en el modelo de selección de candidatos. Mientras Paulo García, dirigente de Morena en la Ciudad de México, descartó la reserva de alcaldías mediante acuerdos de cúpula y exigió el uso de encuestas, Villarreal Cantú rechazó cualquier dependencia mecánica de los procesos internos morenistas. La falta de una mesa formal de negociación en la capital mantiene las aspiraciones petistas en un terreno de indefinición, pese a las relaciones que el partido afirma sostener con Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones.
El factor Xochimilco y la búsqueda de expansión
La continuidad de Circe Camacho en Xochimilco constituye la prioridad estratégica del PT, enfrentando una baja aprobación y la presión de sectores morenistas rivales.
La gestión de Circe Camacho en Xochimilco se encuentra bajo escrutinio tras registrar un 42.2% de aprobación en la medición de octubre de Ratio Estudios de Opinión, donde un 55% de los consultados manifestó su rechazo a una eventual reelección. A pesar de los intentos previos de revocación de mandato vinculados a facciones del exalcalde José Carlos Acosta, el PT mantiene su respaldo a la alcaldesa.
Paralelamente, el partido explora candidaturas en otras alcaldías para fortalecer su presencia parlamentaria:
- Coyoacán: Posible postulación de la diputada federal Magdalena Núñez Monreal.
- Iztapalapa: Evaluación del perfil de la diputada federal Ana Karina Rojo.
- Cuajimalpa: Consideración de la legisladora local Jannete Guerrero Maya.
La competencia por Xochimilco se perfila con la presencia de aspirantes morenistas como Erika Rosales Medina, Juana Onésima Delgado Chávez y Flor Ivone Morales Miranda, además de actores de oposición como Gabriel del Monte Rosales (PAN), Héctor Almazán Cravioto (PRI) y Ulises Cedillo Rangel (Movimiento Ciudadano).










